El Valle de Napa y el Valle de
Sonoma forman el Wine Country, la primera región vinícola de Estados Unidos, considerada
como una de las mejores del mundo. California produce 75 millones de litros de
vino al año, disfrutando de un clima templado muy adecuado para las uvas. Entre
las dos zonas hay más de 500 bodegas que tienen en común su gran calidad.
De la ciudad de Sonoma es de donde partió la historia de California como república, cuando un grupo de habitantes decidió arrebatar el gobierno a las autoridades mejicanas y se declaró territorio independiente.
Esta pintoresca localidad tiene la plaza más grande del Estado, está
rodeada de varios edificios históricos como el antiguo presidio. En el centro
se ubica el Ayuntamiento y cerca el Teatro Sebastiani que siempre ofrece un
variado programa de representaciones, musicales y reestrenos de cine. Hay
restaurantes con buena comida mejicana, y son famosas las queserías, pero
también hay establecimientos innovadores que apuestan por la alta cocina con
platos sofisticados y experimentales.
El centro del Valle de Sonoma
esta a
Las bodegas pueden visitarse concertando antes la cita. En algunas de ellas se ofrecen las llamadas catas verticales, en las que se prueban los mismos vinos de los mismos viñedos pero de años diferentes.
Aunque algunas de las
instalaciones están junto a la carretera, para llegar a otras hay que recorrer
pequeños caminos por los suaves cerros o tomar algún desvío entre los robles.
Muchas de ellas las recorre algún arroyo o están al lado de un lago, formando
lo que llaman los circuitos verdes. Todo esto hace que la ruta sea muy
agradable, disfrutando de bonitos y bucólicos paisajes.
Al iniciar una cata hay que dejarse sorprender y disfrutarlo con calma. Es aconsejable preguntar a los vinicultores cualquier duda, ya que están deseando explicar el trabajo del cultivo y elaboración de sus vinos a todos los visitantes.
Las hay para todos los gustos, algunas tienen
modernos diseños, otras son refinadas y elegantes, otras son antiguas, o están
en algún rancho, algunas están instaladas en viejos garajes o en edificios de
hormigón y cristal, entre todas ellas consiguen que el Valle de Sonoma tenga un
maravilloso y divertido ambiente.
Inma

































