lunes, 11 de mayo de 2026

El Parador de La Gomera

 


   A la isla canaria de La Gomera se le conoce como la isla colombina, por ser la última escala de Cristóbal Colón antes de iniciar su viaje hacia el descubrimiento de América.



   En la capital de la isla, San Sebastián de La Gomera, y sobre un acantilado llamado Cerro de la Horca está ubicado el Parador dentro de una construcción de arquitectura tradicional canaria.





   El edificio diseñado como una casa noble isleña se integra perfectamente en el entorno.

   Tiene un inmenso y bonito jardín con palmeras, cactus y especies autóctonas desde el que se divisan unas interminables vistas al mar, hay muchos bancos y mesas para disfrutar de una total tranquilidad.



   También cuenta con una gran piscina de temporada que parece que se pierde en el agua del mar.



   



   Las cómodas habitaciones están decoradas con muebles de estilo colonial. La mayoría tienen terraza, algunas con salida directa a los jardines.





   Hay varios salones cada uno con su encanto, mezclando diferentes estilos de decoración, muebles antiguos, cuadros, instrumentos de navegación, originales lámparas, sofás art decó, sillones isabelinos y detalles típicos canarios.







   Tiene varios patios con plantas con bonitos y cómodos rincones para desconectar y relajarse.

   En su restaurante se pueden degustar platos típicos de la isla. Este mismo espacio se utiliza para los desayunos, que resultan una delicia al estar junto a las palmeras del jardín.



   La ubicación del Parador es impresionante con unas vistas insuperables. A destacar también la amabilidad y buen trato de las personas que trabajan en él.

   Ver dese el Parador amanecer sobre la cercana isla de Tenerife es todo un espectáculo. Aunque la increíble panorámica del Atlántico con el Teide al fondo es impactante en cualquier momento del día.




                                                                                                                                                  Inma

lunes, 27 de abril de 2026

Santa María del Campo (Burgos)

 


   La alta torre de la Colegiata de Santa María de la Asunción se divisa a lo lejos cuando nos acercamos,  atravesando las llanuras de la provincia de Burgos,  hacia el pueblo de Santa María del Campo.

   La impresionante y bella torre es obra de Diego de Siloé y Juan de Salas. Se incorporó al templo en el siglo XVI, aunque la construcción de la iglesia comenzó en el XIII.



   Consta de tres cuerpos. En el inferior un gran arco protege la portada principal de acceso a la iglesia. El segundo tiene un gran ventanal, y el tercero, ya obra de Juan de Salas, tiene dos alturas rematadas con una cornisa y pináculos en las esquinas.



   Las cuatro fachadas están adornadas con un magnifico conjunto de esculturas renacentistas y platerescas.

   El  interior del templo se puede visitar gracias a que algún voluntario de la localidad se encarga de abrirla y explicar las obras de arte que guarda. No está permitido hacer fotografías ya que venden, para recaudar fondos para su mantenimiento, un libro con sus propias imágenes.



   Entramos por una puerta lateral bellamente decorada para poder admirar las preciosas tablas de Pedro Berruguete. "El bautismo de Jesús " y "La degollación del Bautista"  nos indican el gran talento de este pintor.

   La iglesia también cuenta con  un par de excelentes tapices flamencos y un curioso púlpito gótico-mudéjar.

   En los capiteles de las columnas hay representaciones de animales fantásticos y de figuras simbolizando los vicios y virtudes.

   Dando un paseo por la localidad, un cartel nos recuerda que por aquí pasó la reina Juana I de Castilla camino de Tordesillas acompañando al cuerpo yacente de su marido Felipe el Hermoso. Juana la Loca se alojó durante unos días en la Casa del Cordón, en la actualidad es una vivienda particular que aún conserva parte de la fachada del siglo XVI.




                                                                                                                                                 Inma

lunes, 6 de abril de 2026

Parador de Tortosa

 


   Junto al rio Ebro, próximo a su desembocadura, se sitúa la ciudad de Tortosa.



   El Parador se encuentra en el Castillo de la Zuda con bonitas vistas a la ribera del Ebro y a toda la localidad. La antigua Alcazaba se construyó en el siglo X.  En el recinto se conservan las murallas, el pozo, el polvorín y parte de la fortificación. Tras la Reconquista pasó a ser residencia de templarios.



   El enorme pozo, que le da el nombre al castillo, recogía el agua al nivel del río para abastecer la fortaleza.



   Su amable personal facilita todo tipo de información, y resulta muy agradable la estancia en el Parador por la amplitud y tranquilidad de sus instalaciones. Las habitaciones son espaciosas y con terraza. Tiene una piscina bastante grande con una zona  alta de solárium con una panorámica impresionante del entorno.




    Dando un paseo desde el Parador se puede llegar hasta los puntos interesantes a visitar en Tortosa.



   En el antiguo matadero municipal, un bonito edificio modernista, está la oficina de información turística y el Museo de Tortosa.



   La Catedral de Santa María, a orillas del Ebro, es un edificio gótico con fachada barroca.



   El claustro del siglo XIII reunía en la Edad Media al Consejo de la Ciudad. En el interior del templo se conserva una pila bautismal (XIV).  Destaca el retablo mayor policromado y  la Capilla de la Virgen de la Cinta.




 Otros sitios de interés son el Barrio Judío, y el conjunto renacentista de los Reales Colegios fundados por Carlos V



   Durante nuestra ruta veremos varios edificios de estilo modernista como la Casa Grego con formas redondeadas, esgrafiados naturalistas y arcos. Y el Mercado Municipal con una gran bóveda de hierro.



   En una réplica de un barco antiguo se puede dar un agradable paseo por el río con un guía muy animado en sus explicaciones.







   Varios puentes cruzan el río. El viejo puente del ferrocarril hoy forma parte de la Vía Verde y del Camino Jacobeo del Ebro.

                                                                                                                                                           Inma

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