miércoles, 27 de mayo de 2026

La isla de La Gomera

 


   De forma casi circular, la isla de La Gomera es la segunda más pequeña del Archipiélago Canario.



   Por su morfología está repleta de barrancos y acantilados, por lo que tiene unos paisajes espectaculares. El pico más alto es Garajonay, con 1.480 metros, situado en el Parque Nacional del mismo nombre declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.




   Algunas zonas del Parque tienen una densa selva con bosques de laurisilva. Los árboles y plantas siempre verdes crecen gracias a la gran humedad que les proporcionan las nieblas y  las temperaturas constantes que se mantienen durante todo el año.




   Los Roques son los monumentos geológicos formados por lava viscosa que rellenaron los conductos volcánicos sin llegar a salir y desparramarse al exterior, y que después de millones de años aparecen como agujas en el relieve del terreno, el Roque de Agando es el más representativo de esta isla.




   San Sebastián es la capital de la isla. En su histórica bahía hizo escala Cristóbal Colón antes de partir hacia el descubrimiento de América. La Torre del Conde son los restos de la fortificación militar más antigua del archipiélago canario.

   Valle Gran Rey es famoso por su costa y sus playas. En la zona se encuentra el palmeral más frondoso de la isla.




   Agulo es el municipio más pequeño de La Gomera. En su casco histórico de calles empedradas hay casas señoriales de la arquitectura canaria tradicional.




   El pueblo de Hermigua está en un verde y fértil valle que encontraremos bajando desde las altas cumbres que lo rodean.

   El municipio más grande de la isla es Vallehermoso, cuenta con gran variedad de microclimas, diferentes paisajes y es una zona reconocida por los vinos que aquí se elaboran.




   La isla de La Gomera, con tan sólo 360 kilómetros cuadrados de superficie, posee una impresionante variedad de paisajes, espectaculares montañas y una sorprendente costa.





                                                                                                                                                Inma

 







lunes, 11 de mayo de 2026

El Parador de La Gomera

 


   A la isla canaria de La Gomera se le conoce como la isla colombina, por ser la última escala de Cristóbal Colón antes de iniciar su viaje hacia el descubrimiento de América.



   En la capital de la isla, San Sebastián de La Gomera, y sobre un acantilado llamado Cerro de la Horca está ubicado el Parador dentro de una construcción de arquitectura tradicional canaria.





   El edificio diseñado como una casa noble isleña se integra perfectamente en el entorno.

   Tiene un inmenso y bonito jardín con palmeras, cactus y especies autóctonas desde el que se divisan unas interminables vistas al mar, hay muchos bancos y mesas para disfrutar de una total tranquilidad.



   También cuenta con una gran piscina de temporada que parece que se pierde en el agua del mar.



   



   Las cómodas habitaciones están decoradas con muebles de estilo colonial. La mayoría tienen terraza, algunas con salida directa a los jardines.





   Hay varios salones cada uno con su encanto, mezclando diferentes estilos de decoración, muebles antiguos, cuadros, instrumentos de navegación, originales lámparas, sofás art decó, sillones isabelinos y detalles típicos canarios.







   Tiene varios patios con plantas con bonitos y cómodos rincones para desconectar y relajarse.

   En su restaurante se pueden degustar platos típicos de la isla. Este mismo espacio se utiliza para los desayunos, que resultan una delicia al estar junto a las palmeras del jardín.



   La ubicación del Parador es impresionante con unas vistas insuperables. A destacar también la amabilidad y buen trato de las personas que trabajan en él.

   Ver dese el Parador amanecer sobre la cercana isla de Tenerife es todo un espectáculo. Aunque la increíble panorámica del Atlántico con el Teide al fondo es impactante en cualquier momento del día.




                                                                                                                                                  Inma

lunes, 27 de abril de 2026

Santa María del Campo (Burgos)

 


   La alta torre de la Colegiata de Santa María de la Asunción se divisa a lo lejos cuando nos acercamos,  atravesando las llanuras de la provincia de Burgos,  hacia el pueblo de Santa María del Campo.

   La impresionante y bella torre es obra de Diego de Siloé y Juan de Salas. Se incorporó al templo en el siglo XVI, aunque la construcción de la iglesia comenzó en el XIII.



   Consta de tres cuerpos. En el inferior un gran arco protege la portada principal de acceso a la iglesia. El segundo tiene un gran ventanal, y el tercero, ya obra de Juan de Salas, tiene dos alturas rematadas con una cornisa y pináculos en las esquinas.



   Las cuatro fachadas están adornadas con un magnifico conjunto de esculturas renacentistas y platerescas.

   El  interior del templo se puede visitar gracias a que algún voluntario de la localidad se encarga de abrirla y explicar las obras de arte que guarda. No está permitido hacer fotografías ya que venden, para recaudar fondos para su mantenimiento, un libro con sus propias imágenes.



   Entramos por una puerta lateral bellamente decorada para poder admirar las preciosas tablas de Pedro Berruguete. "El bautismo de Jesús " y "La degollación del Bautista"  nos indican el gran talento de este pintor.

   La iglesia también cuenta con  un par de excelentes tapices flamencos y un curioso púlpito gótico-mudéjar.

   En los capiteles de las columnas hay representaciones de animales fantásticos y de figuras simbolizando los vicios y virtudes.

   Dando un paseo por la localidad, un cartel nos recuerda que por aquí pasó la reina Juana I de Castilla camino de Tordesillas acompañando al cuerpo yacente de su marido Felipe el Hermoso. Juana la Loca se alojó durante unos días en la Casa del Cordón, en la actualidad es una vivienda particular que aún conserva parte de la fachada del siglo XVI.




                                                                                                                                                 Inma

"