domingo, 1 de diciembre de 2019

El Palacio de la Salina, Salamanca


Salamanca es una de las ciudades más bellas de toda España, posee una belleza tan extraordinaria que resulta complicado describir lo que uno siente cuando la recorre. Si paseamos por su casco antiguo, esta ciudad castellana bañada por el río Tormes, te sorprenderá continuamente. Caminando por la calle San Pablo te encontrarás con un edificio renacentista del siglo XVI. Es el Palacio de la Salina, un discreto y a la vez hermoso edificio, sede de la Diputación Provincial de Salamanca. 


Quizás no te llame mucho la atención pues pasa totalmente desapercibido. Sin embargo, tras esa apariencia sobria de su fachada, se esconde un hermoso patio interior, mezcla de estilo gótico y renacentista. En él podrás contemplar unos preciosos arcos y capiteles que lo dotan de un gran interés artístico. 


Antes de entrar fíjate primero en la fachada de esta preciosa mansión plateresca, verás que está formada por cuatro arcos decorados con diferentes bustos entre los que destacan el de Cleopatra y Marco Antonio. Si ves la puerta abierta, merece la pena entrar y descubrir este pequeño secreto.


Atraviesa la bella rejería y el zaguán, sube las pequeñas escaleras y adéntrate en su interior. Lo primero que te llamará la atención de su irregular patio, es sin duda la galería sostenida por unos enormes personajes atormentados, con una gran expresión y realismo.


Hay quien sostiene que el nombre del palacio proviene del antiguo almacén que había en sus sótanos para almacenar la preciada sal. Aunque existe una leyenda sobre el Palacio de la Salina, también conocido como Palacio de Fonseca.


Dicen que el Arzobispo Alonso de Fonseca, el poderoso e influyente personaje de la época, viajó a Salamanca y pidió a las familias nobles de esta ciudad que le acogieran en sus casas. Éstas se negaron porque el Arzobispo, no viajaba solo, iba acompañado de su amante, Juana Pimentel. El Arzobispo, se enfadó tanto que para vengarse, mandó construir este palacio y lo decoró con las grotescas figuras que puedes contemplar y representan a los nobles que no quisieron alojarle. 


No es un secreto que el Arzobispo Fonseca tuvo una amante llamada Juana Pimentel. Sin embargo, no fue él quien en realidad mandó construir el Palacio de la Salina. Fue la familia de Rodrigo de Messía Carrillo y doña Mayor de Fonseca y Toledo quienes encargaron al arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, realizar esta maravilla.


Doña Mayor quiso legarle a su segundo hijo, Juan Alonso de Fonseca, este palacio. Así que posiblemente, el gran parecido de los nombres entre el verdadero propietario del palacio y el clérigo, nos lleve a la confusión. 

                                                                                                                                                           Rafa

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Amsterdam, la ciudad en tierras pantanosas


Amsterdam

Según cuenta una leyenda, en los últimos años del siglo XII, durante una terrible tormenta, una barca tripulada por pescadores de arenques, embarrancó en una zona pantanosa donde desembocan los ríos Amstel e Ijssel. Pese a lo difícil que resultaba instalarse en terreno tan poco firme, decidieron quedarse allí. Pronto les siguieron sus familias y otros nuevos colonos, surgiendo un pequeño enclave de pescadores que para protegerse de las impredecibles inundaciones, construyeron un dam (dique), en la desembocadura del río Amstel, dando origen a la primitiva Ámsterdam.




Hoy Amsterdam recibe millones de turistas al año, siendo todo un ejemplo de tolerancia que cuenta con una interesante oferta cultural y lúdica. Sede de algunos de los mejores museos de Europa como el de Rembrandt, Van Gogh o el de Rijkmuseum, además el ambiente de animación es constante con sus músicos callejeros, salas de música en vivo, pubs, coffee shops y los escaparates del Barrio Rojo. Todo envuelto por una atmósfera de cierta libertad.

Rijkmuseum


No se entendería a Amsterdam sin el gran número de canales que la surcan. Los hay a cientos y forman una de las imágenes de postal más pintorescas, reflejando los bellos edificios y otros de los símbolos de la ciudad, los puentes. Dicen que hay más de mil, la mayoría de ladrillo y de medio punto.




Es una ciudad para andar, para pasear, aunque sufre en muchas zonas un constante trasiego de gente y sobre todo, una gran densidad de bicicletas. Este medio de transporte sustituye a los coches y las hay a miles por todas partes.




La Plaza Dam es el corazón y el lugar de nacimiento de Amsterdam. Fue en este mismo lugar donde se desarrollo el pequeño núcleo de pescadores y donde se construyó junto al río Amstel el dique (dam). Hoy sólo pervive el recuerdo, ya que el antiguo cauce está enterrado bajo la avenida Damrak que nos conducen hasta la bella Estación Central que ocupa la antigua desembocadura del río.


Plaza Dam

Palacio Real 

Plaza Dam

Estación Central 

No podemos abandonar Ámsterdam sin dar un paseo en barco a través de los canales donde observaremos la belleza de la ciudad desde otra perspectiva.





Otro lugar muy visitado es la Casa de Ana Frank, un edificio con una gran historia. Debido a la persecución de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, la familia de Ana Frank, permaneció escondida, sin ser descubierta durante 2 años en este edificio. Las personas que habían ayudado a esconder a la familia, rescataron algunos objetos personales de la familia, entre los que se encontraba el diario de Ana Frank.



Un barrio que hay que ver sí o sí por su atractiva y peligrosa imagen, es el famoso Barrio Rojo. Uno de los espacios más turísticos de la ciudad, ambientado con neones y luces rojas, se encuentra en la zona más antigua y está lleno de bares de copas, coffee shops y, cómo no, los famosos escaparates.

Barrio Rojo



Recuerda que la prostitución es legal en lo Países Bajos, y por supuesto, ni se os ocurra sacar fotos a las chicas, está totalmente prohibido y no son una atracción turística.


                                                                                                                                                            Loli
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