A la isla canaria de La Gomera se
le conoce como la isla colombina, por ser la última escala de Cristóbal Colón
antes de iniciar su viaje hacia el descubrimiento de América.
En la capital de la isla, San Sebastián de La Gomera, y sobre un acantilado llamado Cerro de la Horca está ubicado el Parador dentro de una construcción de arquitectura tradicional canaria.
El edificio diseñado como una casa noble isleña se integra perfectamente en el entorno.
Tiene un inmenso y bonito jardín con palmeras, cactus y especies autóctonas desde el que se divisan unas interminables vistas al mar, hay muchos bancos y mesas para disfrutar de una total tranquilidad.
También cuenta con una gran piscina de temporada que parece que se pierde en el agua del mar.
Las cómodas habitaciones están decoradas con muebles de estilo colonial. La mayoría tienen terraza, algunas con salida directa a los jardines.
Hay varios salones cada uno con su encanto, mezclando diferentes estilos de decoración, muebles antiguos, cuadros, instrumentos de navegación, originales lámparas, sofás art decó, sillones isabelinos y detalles típicos canarios.
Tiene varios patios con plantas con bonitos y cómodos rincones para desconectar y relajarse.
En su restaurante se pueden degustar platos típicos de la isla. Este mismo espacio se utiliza para los desayunos, que resultan una delicia al estar junto a las palmeras del jardín.
La ubicación del Parador es impresionante con unas vistas insuperables. A destacar también la amabilidad y buen trato de las personas que trabajan en él.
Ver dese el Parador amanecer
sobre la cercana isla de Tenerife es todo un espectáculo. Aunque la increíble
panorámica del Atlántico con el Teide al fondo es impactante en cualquier
momento del día.
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