martes, 8 de septiembre de 2026

Las Murallas de Dubrovnik

 


   Si hay algo imprescindible que hacer en Dubrovnik es recorrer sus murallas, casi 2 kilómetros rodean el casco antiguo de la ciudad, está considerado uno de los mejores recintos amurallados de Europa.

   Se construyeron entre los siglos XIII y XVII con fines defensivos, tienen un grosor de entre 1,5 y 6 metros, en varios puntos alcanzan los 25 metros de altura.

   A mediados del siglo XIII se comenzaron a levantar los muros, en el  siglo  XV contaba ya con 16 bastiones, un gran foso, 120 cañones y 4 fortalezas.



   Este imponente sistema defensivo aguantó ataques de venecianos, bizantinos y austrohúngaros, ningún ejército consiguió entrar en la ciudad, hasta la llegada de Napoleón que  lo atravesó con sus tropas.



   En el siglo XVI la ciudad consiguió la independencia de la Republica de Venecia y se constituyó la Republica de Ragusa, el antiguo nombre de la actual Dubrovnik.

   Las murallas sufrieron daños y fueron reconstruidas tras la Guerra de los Balcanes,  durante la Guerra de la Independencia de Croacia la ciudad fue asediada por las fuerzas del ejército popular yugoslavo en 1991.







   Para recorrerlas hay tres puertas de acceso. El recorrido dura un par de horas aproximadamente y se hace en sentido contrario a las agujas del reloj para evitar aglomeraciones.



   Al norte hay un fuerte semicircular con la Torre Minceta, la más alta de las murallas.

   Al  sur  el Fuerte de San Juan protege la zona del Puerto Viejo, en la actualidad aquí se encuentra el Museo Marítimo.

   En el este el Fuerte Revelín,  rodeado por el mar y tres fosos, protegía la Puerta Ploce.

   Al oeste el Fuerte Bokar se construyó para reforzar la defensa de la Puerta Pile otro de los accesos a la ciudad.



   Fuera de las murallas el Fuerte de San Lorenzo o Lovrijenac, se levanta sobre un acantilado a 37 metros de altura. La famosa serie de Juego de Tronos escogió esta fortaleza como escenario de su historia  representando la Fortaleza Roja del Trono de Hierro.




   Es  increíble ver estos imponentes muros  junto al agua, en algunas zonas parece que la muralla se sumerge en el mar Adriático.



   El laberinto de calles, las torres de las iglesias, los tejados y las vistas panorámicas  que se ven desde lo alto son fantásticas.



   Las cúpulas de la catedral y de la iglesia de San Blas, la Torre del Reloj, los tejados rojos, la isla de Lokrum y el mar, forman un conjunto digno de admirar.






                                                                                                                                             Inma

lunes, 17 de agosto de 2026

Islas Elafiti, Croacia

 




   Las Islas Elafiti forman  un archipiélago croata de 14 islas de las cuales sólo tres están habitadas.

 


   Durante la historia del país han representado un papel de gran importancia estratégica por su ubicación frente a Dubrovnik. En algunas de ellas se construyeron fortalezas para la defensa del mar Adriático.



   El viaje por este conjunto de islas resulta muy agradable y se va disfrutando de un paisaje espectacular.




   Cuando se llega a Lopud, la isla central del archipiélago,  lo primero que se ve son las murallas y las antiguas torres de un monasterio franciscano del siglo XV.

   Tiene dos bahías, una donde se asienta el pueblo de Lopud, y al otro lado la Bahía de Sunj conocida por su playa de arena.



   Lopud está como a una hora de viaje desde Dubrovnik. Tiene un paseo marítimo muy agradable en el que se sitúa el parque Dordic-Mayneri con un gran número de especies botánicas.







   Sipan, con sus 16 kilómetros cuadrados. es la mayor del grupo de islas, en ella sí hay coches pero muy pocos ya que su población y los visitantes se mueven en barco o en bicicleta. Hay un  autobús que conecta las dos ciudades  de la isla, Sudurad y Sipanska Luka.



   Además del turismo su fuente de ingresos es el cultivo y la producción de aceite de oliva. Tuvo unos años de esplendor cuando algunas familias aristocráticas se construyeron aquí sus casas de verano.



   En el puerto de Sudurad es donde atracan los barcos, aquí veremos la torre fortificada del siglo XVI llamada Skocibuha.






   A Kolocep el viaje es de unos 30 minutos aproximadamente desde el continente, es la más cercana a Dubrovnik.



   Sin tráfico de coches, tiene multitud de senderos a través de los bosques de pinos. Hay muchos olivos y limoneros y las vistas desde cualquier parte del islote son una maravilla.

  





   Aunque casi todas sus playas son de piedras, las cristalinas aguas y sus exuberantes bosques con infinidad de senderos también son un reclamo turístico.



                                                                                                                                                Inma

lunes, 13 de julio de 2026

Palos de La Frontera (Huelva) Monasterio de La Rábida

 


   El Monasterio de Santa María de La Rábida forma parte del itinerario histórico artístico conocido como “Los Lugares Colombinos”



   El convento franciscano, cuyo origen data de finales del siglo XIV, es de estilo gótico-mudéjar. Está catalogado como Santuario de la Hispanidad.



   Aquí Colón tuvo la ayuda decisiva de Fray Antonio de Marchena (el fraile astrónomo) y de Fray Juan Pérez (antiguo Contador Real en la Corte Castellana) para llevar a cabo el descubrimiento de un Nuevo Mundo.

   En la Sala de Conferencias mantuvieron las conversaciones estratégicas Cristóbal Colón y Fray Juan Pérez.



   El claustro de las Flores o de la Hospedería era el espacio de acogida de los marineros cuando necesitaban algún tipo de ayuda.



   En el refectorio hay una cruz del siglo XIV,  mantiene el púlpito utilizado para las lecturas durante las comidas.



   Al templo conventual se accede por la antigua “ribat” almohade. En la iglesia quedan en los muros restos de decoración al fresco, y guarda una valiosa talla del Cristo de los Remedios.



   En la Capilla de Nuestra Señora de los Milagros hay una bella imagen de la Virgen hecha en alabastro.



   En el museo de la segunda planta se puede ver una reproducción del primer mapa mundi de la historia, realizado en el año 1.500 por el cartógrafo y navegante Juan de la Cosa. En la Galería de las Carabelas están las maquetas de las tres naves, la Nao Santa María y las carabelas Pinta y Niña.



   En la Sala Capitular fue donde Fray Juan Pérez convocó a los lideres de Palos, especialmente a la familia de los Pinzón para obtener de ellos el apoyo a Colón en su aventura.



   Las vitrinas de la Sala de los Documentos del Archivo de la Corona de Aragón guardan las Capitulaciones, credenciales y salvoconductos reales.



   El monasterio tiene además un precioso claustro mudéjar.  El 12 de octubre de 1892, la Regente María Cristina firmó en este patio el decreto de creación como fiesta nacional el día 12 de octubre.







   Después nos podemos acercar al Muelle de Las Carabelas. Es un museo, con gran parte al aire libre, donde están las réplicas de las tres naves a tamaño real.



   Tiene una ambientación muy lograda y se puede recorrer el barrio medieval. Resulta una visita muy entretenida y un buen homenaje a la gran hazaña que consiguieron.





                                                                                                                                                       Inma

"