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miércoles, 21 de octubre de 2026

El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera y el Castillo de Peñarroya.

 


   En la provincia de Ciudad Real, a 12 kilómetros de Argamasilla de Alba se ubica el Castillo de Peñarroya, esta zona está considerada como la entrada al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera.



   La fortaleza, que se conserva en muy buen estado, está situada de forma estratégica sobre un acantilado en el que después se construyó la presa del embalse del mismo nombre.



   Construido en el siglo XIII por la Orden de San Juan, es uno de los castillos que los caballeros hospitalarios poseían en La Mancha.



   Durante la visita se puede ver el foso excavado en la roca, la antemuralla, las almenas y la Torre del Homenaje de planta cuadrada y tres alturas.

   El Patio de Armas es el centro de la fortaleza, donde además está la ermita del Despeñadero y el Santuario de Nuestra Señora de la Encarnación de Peñarroya.







   A partir de aquí entramos al Parque Natural ubicado en el Alto Valle del Río Guadiana.

   Se puede acceder en coche y hay varias rutas de senderismo.



   En una superficie de 4.000 hectáreas hay un conjunto de 15 lagunas que se escalonan desde la Laguna Blanca hasta el embalse de Peñarroya.



   Las Lagunas de Ruidera es uno de los espacios naturales húmedos más bonitos de España.  Están formadas por el drenaje natural del acuífero del Campo de Montiel, se caracterizan por las caídas de agua que unen una laguna con otra. Los reflejos y colores del agua son realmente impactantes.



   Laguna del Rey, La Colgada, Salvadora, Laguna Lengua y Redondilla son los nombres de algunas de ellas.  El paraje natural El Hundimiento está excavado por los torrentes de agua al desbordarse las lagunas.



   Hay senderos panorámicos por los valles, se pueden realizar excursiones en bicicleta o a caballo, hacer rutas en kayak o cursos de buceo.



   Los Pinos y sabinas, y las numerosas aves acuáticas hacen de este sistema lagunar una zona de naturaleza intacta.





                                                                                                                                               Inma

jueves, 8 de octubre de 2026

Las bodegas en el Valle de Sonoma - California

 


   El Valle de Napa y el Valle de Sonoma forman el Wine Country, la primera región vinícola de Estados Unidos, considerada como una de las mejores del mundo. California produce 75 millones de litros de vino al año, disfrutando de un clima templado muy adecuado para las uvas. Entre las dos zonas hay más de 500 bodegas que tienen en común su gran calidad.

    Seguramente es más conocido y elegante el Valle de Napa pero el Valle de Sonoma es más autentico, más barato y más tranquilo.



   De la ciudad de Sonoma es de donde partió la historia de California como república, cuando un grupo de habitantes decidió arrebatar el gobierno a las autoridades mejicanas y se declaró territorio independiente.

 



   Esta pintoresca localidad  tiene la plaza más grande del Estado, está rodeada de varios edificios históricos como el antiguo presidio. En el centro se ubica el Ayuntamiento y cerca el Teatro Sebastiani que siempre ofrece un variado programa de representaciones, musicales y reestrenos de cine. Hay restaurantes con buena comida mejicana, y son famosas las queserías, pero también hay establecimientos innovadores que apuestan por la alta cocina con platos sofisticados y experimentales.



 

   El centro del Valle de Sonoma esta a 70 kilómetros de San Francisco, y comprende  una gran extensión con varios cerros con viñedos cubriendo las laderas. 

   Las bodegas pueden visitarse concertando antes la cita. En algunas de ellas se ofrecen las llamadas catas verticales, en las que se prueban los mismos vinos de los mismos viñedos pero de años diferentes. 

 



   Aunque algunas de las instalaciones están junto a la carretera, para llegar a otras hay que recorrer pequeños caminos por los suaves cerros o tomar algún desvío entre los robles. Muchas de ellas las recorre algún arroyo o están al lado de un lago, formando lo que llaman los circuitos verdes. Todo esto hace que la ruta sea muy agradable, disfrutando de bonitos y bucólicos paisajes.




   Al iniciar una cata hay que dejarse sorprender y disfrutarlo con calma. Es aconsejable preguntar a los vinicultores cualquier duda, ya que están deseando explicar el trabajo del cultivo y elaboración de sus vinos a todos los visitantes.

    El producto embotellado está hecho con diferentes tipos de uva: Cabernet Sauvignon (aromático y con cuerpo)  Syrah (ligeramente dulce pero robusto) Pinot Noir (fino y afrutado)  Chardonnay (limpio y suave)  Zinfandel (cremoso) Merlot y Sauvignon Blanc. Algunas de las bodegas y sus caldos son objeto de culto por parte de aficionados y entendidos. 



   Las hay para todos los gustos, algunas tienen modernos diseños, otras son refinadas y elegantes, otras son antiguas, o están en algún rancho, algunas están instaladas en viejos garajes o en edificios de hormigón y cristal, entre todas ellas consiguen que el Valle de Sonoma tenga un maravilloso y divertido ambiente.



                                                                                                                                                      Inma

 

martes, 8 de septiembre de 2026

Las Murallas de Dubrovnik, Croacia

 


   Si hay algo imprescindible que hacer en Dubrovnik es recorrer sus murallas, casi 2 kilómetros rodean el casco antiguo de la ciudad, está considerado uno de los mejores recintos amurallados de Europa.

   Se construyeron entre los siglos XIII y XVII con fines defensivos, tienen un grosor de entre 1,5 y 6 metros, en varios puntos alcanzan los 25 metros de altura.

   A mediados del siglo XIII se comenzaron a levantar los muros, en el  siglo  XV contaba ya con 16 bastiones, un gran foso, 120 cañones y 4 fortalezas.



   Este imponente sistema defensivo aguantó ataques de venecianos, bizantinos y austrohúngaros, ningún ejército consiguió entrar en la ciudad, hasta la llegada de Napoleón que  lo atravesó con sus tropas.



   En el siglo XVI la ciudad consiguió la independencia de la Republica de Venecia y se constituyó la Republica de Ragusa, el antiguo nombre de la actual Dubrovnik.

   Las murallas sufrieron daños y fueron reconstruidas tras la Guerra de los Balcanes,  durante la Guerra de la Independencia de Croacia la ciudad fue asediada por las fuerzas del ejército popular yugoslavo en 1991.







   Para recorrerlas hay tres puertas de acceso. El recorrido dura un par de horas aproximadamente y se hace en sentido contrario a las agujas del reloj para evitar aglomeraciones.



   Al norte hay un fuerte semicircular con la Torre Minceta, la más alta de las murallas.

   Al  sur  el Fuerte de San Juan protege la zona del Puerto Viejo, en la actualidad aquí se encuentra el Museo Marítimo.

   En el este el Fuerte Revelín,  rodeado por el mar y tres fosos, protegía la Puerta Ploce.

   Al oeste el Fuerte Bokar se construyó para reforzar la defensa de la Puerta Pile otro de los accesos a la ciudad.



   Fuera de las murallas el Fuerte de San Lorenzo o Lovrijenac, se levanta sobre un acantilado a 37 metros de altura. La famosa serie de Juego de Tronos escogió esta fortaleza como escenario de su historia  representando la Fortaleza Roja del Trono de Hierro.




   Es  increíble ver estos imponentes muros  junto al agua, en algunas zonas parece que la muralla se sumerge en el mar Adriático.



   El laberinto de calles, las torres de las iglesias, los tejados y las vistas panorámicas  que se ven desde lo alto son fantásticas.



   Las cúpulas de la catedral y de la iglesia de San Blas, la Torre del Reloj, los tejados rojos, la isla de Lokrum y el mar, forman un conjunto digno de admirar.






                                                                                                                                             Inma

lunes, 17 de agosto de 2026

Islas Elafiti, Croacia

 




   Las Islas Elafiti forman  un archipiélago croata de 14 islas de las cuales sólo tres están habitadas.

 


   Durante la historia del país han representado un papel de gran importancia estratégica por su ubicación frente a Dubrovnik. En algunas de ellas se construyeron fortalezas para la defensa del mar Adriático.



   El viaje por este conjunto de islas resulta muy agradable y se va disfrutando de un paisaje espectacular.




   Cuando se llega a Lopud, la isla central del archipiélago,  lo primero que se ve son las murallas y las antiguas torres de un monasterio franciscano del siglo XV.

   Tiene dos bahías, una donde se asienta el pueblo de Lopud, y al otro lado la Bahía de Sunj conocida por su playa de arena.



   Lopud está como a una hora de viaje desde Dubrovnik. Tiene un paseo marítimo muy agradable en el que se sitúa el parque Dordic-Mayneri con un gran número de especies botánicas.







   Sipan, con sus 16 kilómetros cuadrados. es la mayor del grupo de islas, en ella sí hay coches pero muy pocos ya que su población y los visitantes se mueven en barco o en bicicleta. Hay un  autobús que conecta las dos ciudades  de la isla, Sudurad y Sipanska Luka.



   Además del turismo su fuente de ingresos es el cultivo y la producción de aceite de oliva. Tuvo unos años de esplendor cuando algunas familias aristocráticas se construyeron aquí sus casas de verano.



   En el puerto de Sudurad es donde atracan los barcos, aquí veremos la torre fortificada del siglo XVI llamada Skocibuha.






   A Kolocep el viaje es de unos 30 minutos aproximadamente desde el continente, es la más cercana a Dubrovnik.



   Sin tráfico de coches, tiene multitud de senderos a través de los bosques de pinos. Hay muchos olivos y limoneros y las vistas desde cualquier parte del islote son una maravilla.

  





   Aunque casi todas sus playas son de piedras, las cristalinas aguas y sus exuberantes bosques con infinidad de senderos también son un reclamo turístico.



                                                                                                                                                Inma

miércoles, 27 de mayo de 2026

La isla de La Gomera

 


   De forma casi circular, la isla de La Gomera es la segunda más pequeña del Archipiélago Canario.



   Por su morfología está repleta de barrancos y acantilados, por lo que tiene unos paisajes espectaculares. El pico más alto es Garajonay, con 1.480 metros, situado en el Parque Nacional del mismo nombre declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.




   Algunas zonas del Parque tienen una densa selva con bosques de laurisilva. Los árboles y plantas siempre verdes crecen gracias a la gran humedad que les proporcionan las nieblas y  las temperaturas constantes que se mantienen durante todo el año.




   Los Roques son los monumentos geológicos formados por lava viscosa que rellenaron los conductos volcánicos sin llegar a salir y desparramarse al exterior, y que después de millones de años aparecen como agujas en el relieve del terreno, el Roque de Agando es el más representativo de esta isla.




   San Sebastián es la capital de la isla. En su histórica bahía hizo escala Cristóbal Colón antes de partir hacia el descubrimiento de América. La Torre del Conde son los restos de la fortificación militar más antigua del archipiélago canario.

   Valle Gran Rey es famoso por su costa y sus playas. En la zona se encuentra el palmeral más frondoso de la isla.




   Agulo es el municipio más pequeño de La Gomera. En su casco histórico de calles empedradas hay casas señoriales de la arquitectura canaria tradicional.




   El pueblo de Hermigua está en un verde y fértil valle que encontraremos bajando desde las altas cumbres que lo rodean.

   El municipio más grande de la isla es Vallehermoso, cuenta con gran variedad de microclimas, diferentes paisajes y es una zona reconocida por los vinos que aquí se elaboran.




   La isla de La Gomera, con tan sólo 360 kilómetros cuadrados de superficie, posee una impresionante variedad de paisajes, espectaculares montañas y una sorprendente costa.





                                                                                                                                                Inma

 







lunes, 11 de mayo de 2026

El Parador de La Gomera

 


   A la isla canaria de La Gomera se le conoce como la isla colombina, por ser la última escala de Cristóbal Colón antes de iniciar su viaje hacia el descubrimiento de América.



   En la capital de la isla, San Sebastián de La Gomera, y sobre un acantilado llamado Cerro de la Horca está ubicado el Parador dentro de una construcción de arquitectura tradicional canaria.





   El edificio diseñado como una casa noble isleña se integra perfectamente en el entorno.

   Tiene un inmenso y bonito jardín con palmeras, cactus y especies autóctonas desde el que se divisan unas interminables vistas al mar, hay muchos bancos y mesas para disfrutar de una total tranquilidad.



   También cuenta con una gran piscina de temporada que parece que se pierde en el agua del mar.



   



   Las cómodas habitaciones están decoradas con muebles de estilo colonial. La mayoría tienen terraza, algunas con salida directa a los jardines.





   Hay varios salones cada uno con su encanto, mezclando diferentes estilos de decoración, muebles antiguos, cuadros, instrumentos de navegación, originales lámparas, sofás art decó, sillones isabelinos y detalles típicos canarios.







   Tiene varios patios con plantas con bonitos y cómodos rincones para desconectar y relajarse.

   En su restaurante se pueden degustar platos típicos de la isla. Este mismo espacio se utiliza para los desayunos, que resultan una delicia al estar junto a las palmeras del jardín.



   La ubicación del Parador es impresionante con unas vistas insuperables. A destacar también la amabilidad y buen trato de las personas que trabajan en él.

   Ver dese el Parador amanecer sobre la cercana isla de Tenerife es todo un espectáculo. Aunque la increíble panorámica del Atlántico con el Teide al fondo es impactante en cualquier momento del día.




                                                                                                                                                  Inma

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