jueves, 15 de enero de 2026

La Sinagoga del Agua, Úbeda

 


   En la provincia de Jaén, la ciudad de Úbeda forma parte del Patrimonio de la Humanidad, en ella hay mucho para ver, sus iglesias, palacios, museos y plazas componen un conjunto monumental e histórico esplendido.



   No hace muchos años se descubrió la Sinagoga del Agua, un templo hebreo anterior al siglo XIV. Se encontraba sepultado bajo las casas, cubierto con arena y  piedras.



   Existe una polémica alrededor de la Sinagoga del Agua de Úbeda. Algunos expertos cuestionan su autenticidad, basándose en que no hay  informes arqueológicos anteriores a su apertura ni documentación de las excavaciones realizadas. Antes de presentar un sitio como auténtico se debe seguir un procedimiento y un protocolo científico. Aun así el lugar nos llamó la atención y queríamos visitarlo.



   Las sinagogas no sólo eran lugares de culto y oración, también servían como centro de reunión, y en ellas se llevaban a cabo actos de estudio y lectura siempre dirigidos por un rabino.

   En el espacio principal se encuentra la galería de las mujeres desde donde se les permitía seguir las ceremonias.



   Hay un patio y una bodega, en la que en tinajas semienterradas se almacenaban alimentos y aceite.



   Bajando unas escaleras y tras un pasadizo se llega a una sala abovedada con un pequeño estanque con agua, el mikvé. Se trata del aljibe  de purificación que se utiliza en  los rituales judíos. Los hombres solían utilizarlo los viernes y antes de los casamientos. Las mujeres, antes de la boda y  después de la menstruación y el parto. En este mikvé el nacimiento del agua es natural.

   En esta sinagoga se produce un fenómeno lumínico el día del solsticio de verano, un rayo de luz entra a través de una trampilla del techo hasta sumergirse en el agua, simbolizando el acto de purificación.





                                                                                                                                                Inma

sábado, 20 de diciembre de 2025

Parador de Úbeda, Condestable Dávalos

 


   En la provincia de Jaén, la localidad de Úbeda es Patrimonio de la Humanidad y en ella se sitúa uno de los Paradores más antiguos de España (1930)



   Algunos Paradores tienen el nombre de personajes ilustres, en este caso  el de Ruy López Dávalos nacido en este municipio. Fue Condestable de Castilla y primer ministro de los reyes Enrique III y Juan II.







   Este bello edificio fue el palacio del Deán Ortega, lo mandó construir junto al templo que regía, la Sacra Capilla del Salvador.



   En la plaza más monumental de Úbeda, además de la Sacra Capilla y el Parador, se encuentra el Palacio Vázquez de Molina, el Palacio del Marqués de Mancera y la Colegiata de Sta. María de los Reales Alcázares, todo ello forma un conjunto espectacular por lo que esta plaza es una de las más bonitas de España.



   El palacete, atribuido al arquitecto Andrés de Vandelvira  es de estilo renacentista. Fue construido en el siglo XVI y reformado a lo largo del siglo XVII.






   Tiene una sobria fachada con puerta adintelada, dos ventanas esquinadas con pilares de mármol, un patio interior de doble galería con finas columnas, y la parte superior acristalada.

   El Patio de la Taberna era la entrada de mercancías y alrededor de él se organizaban los almacenes, la actual cafetería del Parador tiene acceso a este patio.



   En ella se guarda en una vitrina la primera vajilla del establecimiento con la inscripción  “Soy del Condestable”,   fue realizada a imitación de otra del siglo XVII.





   El Patio de los Cipreses, en una de sus esquinas, es uno de los rincones más agradables del palacete, a él se abren  habitaciones con acceso directo a un pequeño y relajante jardín.






   Enrejados, farolas, tinajas y cerámicas, espejos y cuadros, convierten a este  Parador en un museo. Mediante soportes informativos  con textos explicativos se analiza la historia y  los orígenes del edificio, los personajes vinculados a él, así como su riqueza arquitectónica.



   Con una inmejorable situación, en el mismo centro monumental, el Parador es el sitio ideal para alojarse y desde aquí visitar y pasear la preciosa ciudad de Úbeda.




Inma

 

jueves, 4 de diciembre de 2025

El Museo de Bedřich Smetana en Praga

 


   La fascinante capital checa nos enamorará con sus palacios, torres, puentes, estatuas y jardines, pero además si nos atrae la música clásica, Praga es un lugar perfecto para disfrutar con los variados espectáculos de música, ópera y ballet.

   En el Teatro del Estado se estrenó por primera vez la ópera "Don Giovanni" de Mozart. Y los compositores checos Bedřich Smetana, Antonín Dvořak y Leos Janácek se hicieron famosos en la ciudad de Praga.

   El Museo de Bedřich Smetana dedicado al célebre compositor se creó en 1926. El municipio de Praga puso a disposición de la sociedad fundadora el edificio de la antigua central de distribución de agua a la Ciudad Vieja.



   La Torre del Agua parece emerger del propio río. Desde las ventanas del edificio neorenacentista se ve el Puente de Carlos.

   En el pequeño museo hay objetos personales, manuscritos, partituras y documentos de prensa, a través de ellos podemos llegar a saber más sobre este autor.



   En una de las salas se pueden escuchar fragmentos de algunas de sus composiciones.  Y se relatan algunos de sus viajes, como el que hizo a Munich para conocer las obras de Richard Wagner.

   Smetana fue pianista, director de orquesta, maestro de coro y crítico de música.  Compuso obras sinfónicas, óperas y música de cámara.



   Con un talento natural para el piano, Bedřich dio su primer concierto en público a los seis años.

   Se estableció como profesor en Suecia, abriendo su propio instituto de música. Hacia 1860 regresó a Praga. El público de su país le brindó numerosos homenajes y fue reconocido como el fundador de la música nacional.



   En 1874 Smetana ensordeció y tuvo que abandonar sus actos públicos, entonces se dedicó exclusivamente a la composición. Se vio forzado a ceder el derecho a representar sus obras gratuitamente a cambio de una pequeña pensión.

   Debido a una enfermedad neurológica tuvo que ser internado en un hospital psiquiátrico y al poco tiempo falleció (12 de mayo de 1884).



   Smetana dedica el ciclo "Má Vlast"  (Mi Patria) a su país. Estos seis poemas sinfónicos fueron concebidos al final de su vida, y son unas piezas de música espectaculares con melodías que plasman el amor a su tierra natal.







                                                                                                                                                 Inma

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