martes, 5 de junio de 2018

Paseo por el Monte Santiago y el Salto del Nervión

El Monumento Natural del Monte Santiago se encuentra ubicado al noroeste de la provincia de Burgos, en el límite con la Comunidad Vasca, formando prácticamente una frontera natural entre las provincias de Álava y la comarca de las Merindades de Burgos.

Cañón del Délika, Monte Santiago
De un lado nos encontraremos con un frondoso hayedo cuyos hermosos árboles llegan al límite de la plataforma de la meseta donde nos toparemos con un enorme desnivel desde el que se precipita, sólo en época de mucha lluvia, el río Nervión, formando el salto de agua más alto de la Península Ibérica y uno de los más altos de Europa con una caída de casi 300 metros. Del otro lado, el cañón del Délika y el Valle de Ayala, ya en tierras alavesas, de los que se obtienen unas vistas inmejorables desde la plataforma de Burgos.


Hayedo del Monte Santiago
Hay dos épocas del año en las que se recomienda recorrer esta maravilla natural debido a las peculiaridades del paisaje: en primavera y otoño. En primavera, si ha llovido en abundancia por la zona en los últimos días, podréis contemplar el espectáculo que supone ver el Salto del Nervión, repleto de agua precipitándose por el borde del cortado, incluso en varias cascadas. No es frecuente que este río lleve mucho caudal salvo en estas ocasiones así que, si estáis por la zona, es una opción muy a tener en cuenta.


Pero el otoño también tiene su particular encanto en este bosque ya que las hayas y los pinos alternan sus colores y tiñen el paisaje de unos tonos que envidiaría la paleta de cualquier pintor. Este verano, sin embargo, ha sido muy seco y creo que no hemos gozado del todo de su belleza pero, podéis juzgar vosotros mismos por las fotografías que tomamos.

Vistas desde la Senda del Cortado
Se accede al Monte Santiago desde la pequeña localidad de Berberana, bien señalizado, el camino no tiene pérdida. Desde el pueblo tomad la carretera que se dirige al puerto de Orduña y a unos tres kilómetros encontrareis un aparcamiento señalizado a la derecha desde el que parte la pista que os llevará hasta la Casa del Parque y la Fuente Santiago, lugar del que parten varias rutas señalizadas que recorren este monte. Son unos tres kilómetros aproximadamente de senda que se puede realizar en coche y os evitará agotaros antes de empezar vuestro paseo por el interior del hayedo. Al final de la pista se halla otro aparcamiento, algo más pequeño y una zona de merendero donde estacionar y elegir la senda que queráis recorrer.

Las vistas desde los miradores son impactantes
Nosotros optamos por hacer la ruta circular del Monte Santiago que enlaza partes de varias sendas y hace que el recorrido sea ameno, interesante y no demasiado exigente. En total realizamos unos 8 kilómetros entre las hayas, el borde del cañón y la vuelta a la Casa del Parque.


Desde el espacio de aparcamiento de la Casa del Parque tomad la senda a mano izquierda que atraviesa el frondoso hayedo, llamada senda PR.BU.41 hacia el Mirador Esquina Rubén. En nuestro caso, el día era caluroso y se agradecía la fresca sombra que nos proporcionaban los magníficos ejemplares de haya. El camino lleva una ligera pendiente ascendente hasta llegar al borde del cañón, donde se sitúa el primer mirador desde el que admiramos este increíble paisaje otoñal. Al fondo del valle se vislumbran pequeños pueblos diseminados a lo largo del río Délika.

Mirador Esquina Rubén
Tras maravillarnos con el grandioso panorama que se observa desde el mirador, tomamos la llamada Senda del Cortado que, junto al borde del desfiladero, nos llevará hasta el siguiente punto de nuestro recorrido, el Mirador del Salto del Nervión. Esta senda no es tan amplia y sencilla como la primera sino que está repleta de rocas y, puesto que no hay ninguna valla o protección, debemos caminar con cuidado, en ocasiones en fila para evitar accidentes. Es la parte más técnica y, aunque es descendente, nos lleva bastante tiempo caminar los tres kilómetros que separan ambos miradores. Aunque también las vistas hacen que nos detengamos con frecuencia, sobre todo cuando descubrimos unos buitres leonados que deben tener su nido cerca, en algún saliente del cañón porque vuelan muy muy bajo, o muy alto, según el punto de vista.

Senda del Cortado
Es una verdadera lástima que la cascada no lleve agua en octubre pero, tras el verano tan largo y seco que hemos tenido, contábamos con ello. Los escaladores aprovechan el bajo caudal para deslizarse por las paredes de la cascada. Desde este mirador se contempla con más amplitud el valle de Ayala e incluso causa algo de vértigo asomarse por el borde de la barandilla ya que la caída es colosal.

Mirador del Salto del Nervión
Aprovechamos para recobrar fuerzas con un bocadillo y un refresco. Tras la pausa, tomamos la senda que nos lleva de vuelta hacia la Casa del Parque. Antes, nos detenemos en unas loberas que han sido recuperadas y que usaban los pastores de estas tierras para atrapar lobos. Los animales eran atraídos hacia estas trampas que se estrechaban cada vez más formando un embudo al final donde se situaba la trampa, un agujero al que el animal caía y del que ya no podía salir.

Una de las loberas viejas de estos montes
Casi hemos llegado al final de nuestro recorrido cuando observamos unas ruinas. Se trata de los restos del antiguo Monasterio de Santiago de Langreriz (s. XI-XII), se cree que fue erigido por ermitaños astures tras la Reconquista con el fin de de repoblar la región. Arqueólogos e historiadores continúan trabajando y catalogando los restos encontrados para saber más acerca de esta construcción alto-medieval de la que apenas han quedado vestigios.

Frente a las ruinas del antiguo monasterio se encuentra la denominada Fuente Santiago. Se trata de una surgencia de aguas subterráneas que aflora en este punto en lo que se llama dolina, un hundimiento natural del techo kárstico bajo el que discurre este manantial formando cuevas y lagunas subterráneas. Se cree que estas aguas fluyen hacia las paredes del cañón para unirse a las aguas del Nervión, que discurren bajo el monte y solo afloran a la superficie con lluvias abundantes.

Fuente Santiago
Al final de esta pista alcanzamos, por fin, la Casa del Parque que es el centro de interpretación del Monte Santiago y que nos devuelve a nuestro punto de partida, junto al aparcamiento. Resulta interesante y divulgativa la visita a este centro donde nos hablan del ecosistema propio del monte y se dan a conocer datos curiosos de cómo habitaban las gentes de esta zona en tiempos remotos.


Han sido casi tres horas de paseo tomándolo con mucha tranquilidad y deteniéndonos en cada punto para sacar fotografías y disfrutar de la belleza del paisaje. Creedme si os digo que ha sido todo un descubrimiento natural.

Susana
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3 comentarios :

  1. Vaya, Senda Mirador Esquina Rubén, qué casualidad, no? ;))
    Muy bien explicada la ruta por el Monte Santiago, debe de ser muy bonito, y más este año con la cantidad de agua que seguimos teniendo. Las cascadas del Nervión deben estar a rebosar.
    La verdad es que con tanta lluvia están las montañas y el campo preciosos, muy verdes y llenos de flores. Es la época para hacer rutas como esta.

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  2. Una interesante ruta para disfrutar de las vistas y el paisaje en cada época del año. Sobre todo en otoño, por el espectacular colorido de su flora y por el buen clima donde se disfruta del campo en toda su extensión.

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  3. Nunca me canso de hacer excursiones por este tipo de parajes. Las vistas son impresionantes, se respira calma y el aire es puro aunque a veces el camino sea duro, el paisaje recompensa el esfuerzo.

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