jueves, 11 de abril de 2013

Palacio Real de Olite, uno de los más bellos de Europa

Dominando la villa el Palacio Real nos recuerda que Olite fue sede de los Reyes de Navarra. Este espectacular palacio provocó la admiración de todos sus huéspedes. Llegó a ser considerado como uno de los más bellos de Europa. A mí también me provocó admiración la primera vez que contemplé y recorrí este palacio, me pareció de ensueño y uno de los más bonitos que he visto.

Palacio Real

En Olite hay dos palacios situados uno junto al otro: el viejo y el nuevo. Comunicados entre si por las ruinas de la Capilla de San Jorge que fue la antigua capilla privada de los monarcas. Se puede diferenciar claramente los dos recintos: el Palacio Viejo, convertido en Parador Nacional y el Palacio Nuevo.

Castillo o Palacio Viejo, convertido en Parador y el Palacio Nuevo.

Un viajero alemán escribió en el siglo XV: "seguro estoy que no hay Rey que tenga palacio ni castillo más hermoso y de tantas habitaciones doradas. Vilo yo entonces bien; no se podría decir ni aún se podría imaginar cuan magnífico y suntuoso es el dicho edificio".

Plaza de Carlos III

Mandado levantar por el rey Carlos III el Noble quien también decidió la ampliación del Palacio Viejo y convertir Olite en la joya de su reino. Este rey, nacido y criado en suelo francés se casó con Leonor de Trastámara, diseñó un nuevo palacio siguiendo la escuela gótica francesa. La visita al Palacio Nuevo se hace por el antiguo Patio de los Naranjos donde iremos descubriendo los aposentos reales, miradores, galerías y torres con cubiertas de pizarra. Me encantó pasearme por la "Galería de la Reina" con su precioso claustro y el antiguo jardín colgante donde se cultivaban extrañas plantas desconocidas para la época. La "Torre de las tres Coronas" es una de las más pintorescas del palacio o subir a La Torre de los Cuatro Vientos desde donde los monarcas contemplaban los torneos y espectáculos que se celebraban junto al palacio.



Por aquí habitó también el Príncipe de Viana, nieto de Carlos III el Noble y hermanastro de Fernando el Católico. El Príncipe era aficionado a los animales llegando a crear una especie de zoológico con animales exóticos y desconocidos donde había camellos, avestruces, leones y hasta una jirafa.
Con la unión de Navarra a la Corona de Castilla comenzó el deterioro del palacio, cuyo interior estaba decorado con azulejos, artesonados, pinturas y tapices que revestían sus muros; hoy no queda nada porque fue incendiado durante la Guerra de la Independencia por las tropas de Espoz y Mina, para que los franceses no pudieran hacerse fuertes dentro de sus murallas quedando el palacio derruido y vacío, hasta su restauración.



Si estáis dispuestos a subir y bajar por las estrechas escaleras y respirar el ambiente medieval que está presente en todo el conjunto os recomiendo esta visita al que fue uno de los palacios más lujosos de Europa que asombra a todo aquel que lo visita por su perfección.



                                                                                                                                                                          Loli          

5 comentarios :

  1. Para mi fue una sorpresa llegar a Olite y poder dormir en un Palacio como el Parador, es una belleza y al día siguiente recorrer todas las salas y estancias del Palacio Nuevo. Te hace sentir parte de la realeza medieval. Las vistas son espectaculares y las habitaciones de la Reina muy bonitas. Aunque el tiempo no acompañó no me importaría volver a visitar Olite y la comunidad de Navarra de nuevo. Un gran artículo muy bien documentado con datos históricos, Loli. Te felicito.

    ResponderEliminar
  2. Este palacio me gusta tanto que claro que estaba dispuesta a subir y bajar un montón de escaleras como dices, y a ver todos sus rincones, cuando lo visité y, a la hora del cierre, me quedé dentro. Ni me enteré que se había pasado la hora de las visitas, hasta que alguien me echó en falta y avisó a las personas que estaban a cargo de la entrada y me fueron a buscar, un poco asustados todos pensando que me habría ocurrido algo, pero no, estaba encantada recorriendo todo este maravilloso recinto y disfrutándolo, y no me había dado cuenta de que me había quedado sola y encerrada. Creo que ya os había comentado, en alguna otra ocasión, esta pequeña aventura mía, desde entonces este sitio me atrapó, en todos los sentidos…
    El Mirador de los Cuatro Vientos me parece uno de los rincones más especiales del Palacio. Un estupendo artículo con las pinceladas de historia que tanto te gustan y que a los demás nos encanta leer.

    ResponderEliminar
  3. Gran artículo Loli. Este palacio es un auténtica obra maestra. Se puede recorrer de arriba a abajo, no me extraña que Inma perdiera la noción del tiempo. Poder subir a las torres y recorrer todas las estancias y galerías, es un lujazo. Si a todo esto lo aderezas con la estancia en el parador casi contiguo se convierte en una experiencia única. Una recomendación, merece la pena visitar el Museo del Vino de Navarra, en la misma plaza del parador, muy instructivo. Mi enhorabuena por el artículo, me encantan esas referencias históricas.

    ResponderEliminar
  4. Ciertamente es un palacio de ensueño, aunque esta todo muy restaurado se ha intentando respetar su estructura original. Además es diferente a lo que podemos encontrar en otras tierras, cuenta con un montón de escaleras que nos permiten subir a las distintas torres y disfrutar de las vistas. Después del palacio puedes darte un agradable paseo por Olite que es un pueblo encantador.

    ResponderEliminar
  5. Precioso el castillo. Sin duda parece un escenario de cuento. No me extraña que perdieras la noción del tiempo, Inma ,yo también me he sentido trasladada a otra época. Un artículo magnífico, muy buen escrito y las fotos preciosas también Loli. Enhorabuena.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... ""