jueves, 27 de abril de 2017

El Castillo de Praga, una de las mayores fortalezas del mundo



En Praga encontramos una monumental fortaleza con varios estilos arquitectónicos y artísticos que con el paso de los siglos se ha convertido en uno de los recintos defensivos más grandes del mundo. Este espectacular castillo es en la actualidad uno de los atractivos turísticos más importantes de la capital de la República Checa.



El Castillo de Praga es un lugar cargado de atractivo cuyos orígenes data del siglo IX y pese a los sucesivos incendios e invasiones ha sabido conservar restos de cada periodo de su historia. Resulta diferente de lo que esperamos de un castillo, más bien parece como una pequeña ciudad a la que se fueron añadiendo edificios en los que es posible perderse entre sus callejones, patios y distintas construcciones.



Para admirar la belleza de este impresionante complejo, si decidís hacerlo a pie, hay que subir desde la Plaza de la Malá Strana por la calle Nerudova o por las empinadas escalinatas hasta la colina donde se encuentra la entrada principal al Castillo. Se accede por una grandiosa reja de hierro forjado del siglo XVIII, flanqueada por dos soberbias estatuas que parecen proteger la fortaleza.




El castillo se ha convertido en sede de la República Checa y se puede recorrer en su totalidad, excepto las dependencias del presidente del país que no están abiertas al público. Alrededor de sus tres sorprendentes patios cuenta con lugares y rincones de gran interés. En su interior podemos disfrutar de galerías de pintura con las colecciones reales, de la Catedral de San Vito, del Palacio Real, de la Basílica de San Jorge o del Callejón de Oro.



Tras deleitarse con los tesoros que alberga el castillo, antes de abandonar el recinto hay que contemplar las espectaculares vistas de la ciudad de Praga o dar un paseo por los preciosos Jardines Reales de los que no pude disfrutar en su totalidad por falta de tiempo.


                                                                                                                                                            Loli

3 comentarios :

  1. Mientras se sube por las rampas y escaleras hasta el Castillo se pasa por varios palacios y edificios renacentistas y barrocos, por lo que el empinado acceso se puede hacer con tiempo y calma parando a contemplarlos. Ya casi arriba hay un mirador muy concurrido con unas vistas preciosas de la ciudad de Praga y el río Moldava.
    Al entrar en el recinto del Castillo hay varias cosas para visitar, por lo que hay que dedicarle tiempo a esta zona. Imprescindibles la imponente Catedral de San Vito y el famoso Callejón de Oro.

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  2. Esta serie de artículos sobre Praga me está provocando unas ganas tremendas de conocer esta hermosa ciudad checa. Es muy curioso ver cómo el castillo de Praga forma una pequeña ciudad dentro de otra con sus calles, el palacio e incluso, la catedral. Está claro que no se puede recorrer esta ciudad con prisas pues ofrece distintos puntos de vista al turista, todos ellos únicos y bellos.

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  3. Hay mucho que ver en este enorme castillo. Alberga edificios antiguos, iglesias, palacios, galerías de arte y preciosas vistas de la ciudad. A pesar de las distintas construcciones que contiene, todavía consigue mantener un buen ambiente medieval. Una visita obligada durante la estancia en Praga.

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