jueves, 9 de junio de 2016

Colina y Castillo de Wawel - Cracovia



   Los polacos han tenido que defender en muchas ocasiones su soberanía y su libertad. Polonia ha sufrido incursiones tártaras, enfrentamientos cosacos, saqueos prusianos, austriacos y suecos, la ocupación alemana y la invasión soviética. Tras la caída de la Unión Soviética, Polonia, por fin, consiguió la plena independencia y hoy en día está abierta a Europa.

   Wawel es el símbolo del pasado glorioso de Polonia. En esta colina, a orillas del río Vístula, está el castillo utilizado como residencia por los reyes polacos.





   La princesa milanesa Bona Sforza fue la segunda esposa de Segismundo I El Viejo, rey de Polonia y Gran Duque de Lituania, así llegaron desde Italia a la Corte de Cracovia costumbres, estilo y artistas.

   Uno de mis objetivos en nuestro viaje era ver "La Dama del Armiño" que normalmente se encuentra en el Museo Czartoryski, pero esta pinacoteca estaba cerrada por reformas, menos mal que el cuadro había sido trasladado a una sala del castillo en Wawel.




   La maravillosa pintura  "La Dama del Armiño" es el retrato de la joven, bella e inteligente, Cecilia Gallerani, amante del duque Ludovico Sforza. Es una de las mejores obras de Leonardo da Vinci y el único cuadro suyo que pertenece a una colección privada, la Fundación Czartoryski. La princesa polaca Izabela Czartoryski vivió largo tiempo como rehén en la corte de Catalina de Rusia y como exiliada en Austria. Adam Jerzy, su hijo, fue embajador en Roma y allí fue donde compró el cuadro para la colección de arte de su madre. Hoy en día es una completa y variada recopilación que forma parte del patrimonio polaco.




   El castillo, declarado Patrimonio de la Humanidad, ha sido remodelado en varias ocasiones. Es de estilo renacentista, y además de los reyes lo usaron los obispos desde el siglo X hasta XVI, que fue cuando la capital del país se trasladó a Varsovia.

   En Wawel se pueden visitar diferentes partes: la colección de tapices de Flandes de los siglos XVI y XVII, las Salas Reales, los Tesoros de la Corona y la exposición "Wawel Perdido" donde se puede ver cómo ha evolucionado la fortaleza con el paso del tiempo.  

   Todo me pareció muy interesante pero lo que más llamó mi atención fue la espada que se utilizaba en las ceremonias de coronación. Y hubo otra sala que me sorprendió muchísimo, después de ver innumerables lanzas, hachas, sables y flechas, aparecieron ante mí las armaduras de los Húsares alados polacos, una unidad de Caballería que surgió en el siglo XVI. Me quedé fascinada, estos valientes jinetes procedían de la nobleza y pertenecían al cuerpo más prestigioso de todo el ejército, una de las mejores Caballerías que ha existido a lo largo de la historia. Llevaban unas alas sujetas a su coraza y rompían la formación enemiga con sus pesadas lanzas a una velocidad de relámpago, consiguiendo en numerosas contiendas grandes victorias para su país.










   Y como no podría ser de otra manera existe la leyenda de que un dragón vivía en una cueva en la colina, devoraba a los ciudadanos y les tenía atemorizados. Hasta que un día, un humilde zapatero mató a un carnero y lo rellenó de azufre y alquitrán, el dragón se lo comió y estando sediento se acercó al río a beber agua, entonces explotó; lo que liberó a los cracovianos del temido monstruo. Bajando hacía el Vístula existe la cueva del dragón, es un lugar muy popular aunque sólo está abierta en verano.




    En la Colina de Wawel también se levanta la catedral de San Wenceslao y San Estanislao, en ella se coronaba a los reyes de Polonia. En el templo y en su cripta se encuentran muchos de los sepulcros de los monarcas del país, junto a ellos también están enterrados grandes artistas y dirigentes estatales, creando así el más importante panteón nacional. El templo es gótico y tiene 18 capillas funerarias. Uno de los atractivos de la catedral es subir a la Torre de Segismundo para ver la campana del mismo nombre. Pesa más de 12 toneladas y es la campana más grande de Polonia.





En Wawel hay un castillo, un palacio, una catedral y varios museos, es aquí donde se concentra toda la historia de Cracovia, un lugar imponente, grandioso, legendario y mágico.

                                                                                                                                                    Inma


4 comentarios :

  1. Me ha parecido un conjunto monumental magnífico y una visita muy agradable. Es una fortaleza excepcional y su interés histórico es realmente grande, simplemente por pasear por sus alrededores y ver su interior merece la pena la visita, a pesar de la nieve y el frío.

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  2. Unas fotos preciosas y muy refrescantes sobre todo con este calor que tenemos. Que suerte poder contemplar La Dama del Armiño de Leonardo da Vinci en persona, en un lugar que me ha parecido espectacular. No imaginaba que Cracovia fuera tan bonita, con sitios tan interesantes como este que nos traes al blog.

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  3. Wawel es un lugar con mucho encanto. Su castillo parece el de los cuentos de hadas y, a pesar de la nieve y el frío, visitarlo durante los meses de invierno debe ser muy emocionante con esa luz del norte de Europa y sin tantos turistas que se acercan a descubrir Polonia habitualmente. Me ha gustado la leyenda que nos cuentas sobre el dragón. Te felicito por el reportaje.

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  4. Impresionante este lugar Inma, y además con la nevada le da un aire diferente. Un castillo espectacular con un Da Vinci nada más y nada menos. La colina de Wawel parece lugar imprescindible en Cracovia, parece todo un lugar de cuento. Parece que en cualquier momento va a salir algún caballero a caballo por cualquier esquina. Tengo ya un par de referencias de esta ciudad por lo que habrá que incluirla en las futuribles escapadas. Gran artículo compañera bloguera.

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