lunes, 7 de marzo de 2016

La Mezquita-Catedral, la joya más preciada de Córdoba

En la hermosa ciudad de Córdoba los árabes levantaron junto a la orilla del Guadalquivir una de las mezquitas más suntuosas del mundo. Una obra tan bella que los cristianos no osaron nunca demolerla como ha ocurrido en otras muchas ciudades. Aunque sí que optaron por adaptarla y convertirla en templo católico. Las autoridades eclesiásticas del momento convencieron a Carlos V para que autorizara el derribo de una parte de la mezquita para insertar una catedral que según dicen desentona por completo dentro del conjunto.

 Mezquita


Años más tarde cuando el monarca pasó por Córdoba y vio el desaguisado que él mismo había autorizado no dejó de lamentarse diciendo: "Si hubiera sabido lo que teníais intención de hacer, de cierto no lo habríais hecho, porque lo que allí hacéis se puede hallar en cualquier sitio, mientras que lo que teníais antes no existe en parte alguna del mundo".


 Uno de los lugares más mágicos de España

Creo que, a pesar de las críticas que se han hecho sobre esta catedral y a pesar de ser una decoración muy distinta, no desentonan en absoluto la zona cristiana y la musulmana. Te diré que la catedral no deja de ser una construcción espléndida. Fíjate en el crucero, en la capilla mayor o en los dos púlpitos del siglo XVIII. Recréate en el coro, cuya sillería es realmente magnífica. Todo él está ensamblado, no lleva ni un solo clavo y los relieves con temas del Antiguo y Nuevo Testamento están tallados en una sola pieza.

El crucero de la catedral y la capilla mayor resultan espectaculares

Elementos renacentistas y barrocos adornan la catedral



Pero sin duda, todo aquel que llega a Córdoba viene a ver la antigua mezquita mandada levantar por el primer califa Omeya, Abderramán I. Así que te animo a que traspases el umbral, te adentres por su interior y te dejes sorprender por el ambiente sobrecogedor de este lugar. Fíjate bien y admira su bosque de columnas de mármol jaspeado o la belleza de sus arcos de herradura y polilobulados que, cruzándose entre sí, forman un espacio de gran belleza.

El templo posee elementos de distintos estilos y épocas

La zona del mihrab es una de las más suntuosas de toda la mezquita

Como habrás observado, su interior es una curiosa mezcla de estilos arquitectónicos que irás descubriendo y estoy seguro que te dejará sin palabras. Todo el conjunto resulta impresionante y te ofrece multitud de rincones para perderte, mira a tu alrededor y busca sensaciones. Podría contarte algunos detalles pero creo que es mejor que descubras tú mismo este oasis de paz y recogimiento. Mientras curioseas y deambulas por sus naves sin rumbo fijo, te contaré alguna historia.

La mezquita es impresionante tanto por su belleza como por la historia que la rodea

Arcos de herradura, bóvedas de ojiva, capiteles visigodos, columnas romanas... 

Se cuenta que un cristiano que trabajaba en una huerta cercana a la ciudad, se enamoró de una joven árabe. Ésta acudía a diario a comprarle flores y frutas y un buen día, el cristiano le pidió que se casara con él. La joven, que también estaba enamorada, le prometió hacerlo y convertirse al cristianismo. Una noche cuando se dirigían al lugar del bautismo, les asaltaron matando a la joven y tirando su cuerpo al río. Al joven lo hicieron prisionero y lo ataron con cadenas a una de las columnas de la mezquita. Dicen que el cristiano se consolaba rasgando con la uña una cruz en la columna y que cuando los árabes se dieron cuenta, ahorcaron al cautivo y tiraron su cuerpo al Guadalquivir. En el siglo XVIII se colocó una barandilla de hierro alrededor de dicha columna para resguardar la cruz y sobre ella, si te fijas puedes leer: “Este es el santo cristo que hizo el cautivo con la uña”.

Patio de los Naranjos y el antiguo alminar convertido en campanario cristiano 

Dicen que Almanzor dedicó varios años de su vida a hacer campañas contra los cristianos desde Córdoba, destruyendo todo cuanto encontraba a su paso y dicen que cuando llegó a Santiago de Compostela, la saqueó por completo destruyendo todos sus monumentos, excepto la tumba del Apóstol que no sufrió daño alguno. Según nos cuentan, prisioneros cristianos cargaron a hombros con las campanas del templo hasta Córdoba donde acabaron siendo utilizadas como lámparas para iluminar la nueva ampliación de la Mezquita (se les dio la vuelta sobre unos trípodes y se llenaron de aceite). Dos siglos y medio después, fueron prisioneros musulmanes los que cargaron con las campanas llevándolas de nuevo a Santiago.


                                                                                                                                                           Rafa

4 comentarios :

  1. Impresionante y espectacular lugar. La primera vez que lo visité me dejó sin palabras, pero en las siguientes ocasiones también me quedé maravillada aún sabiendo lo que iba a ver.
    Precisamente el interés de la Mezquita-Catedral de Córdoba es la mezcla de estilos, dando origen a algo tan bello. Las columnas, los arcos, las bóvedas y todo en su conjunto resulta llamativo.
    Muy buena idea, Rafa, traer al blog esta imprescindible y fascinante propuesta

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  2. He estado varias veces y siempre he tenido la misma sensación, un escalofrío que recorre todo mi cuerpo cuando admiro esta maravilla arquitectónica.
    En cuanto a la catedral, en mi opinión me gusta cómo está y no desentona para nada. Además no hay que olvidar que esta mezcla de estilos se ha convertido en el principal reclamo turístico de la ciudad.

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  3. La Mezquita de Córdoba es una de las joyas arquitectónicas más importantes de nuestro país. Una auténtica obra de arte de dimensiones impresionantes en la que destaca sobre todo su interior plagado de columnas y arcos con ese color rojo tan característico. En mi caso, discrepo en cuanto a su conversión en catedral, creo que le hace más mal que bien a esta obra de arte andaluza. Es como si, por ejemplo, a la catedral de Burgos se le añadieran una o varias salas llenas de esterillas para ofrecerles culto a los musulmanes... Para gustos, los colores.

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  4. Si se hiciera un ranking de los mejores monumentos españoles la Mezquita de Córdoba estaría en los primeros puestos, eso es un hecho. Es una suerte que podamos disfrutar de ella en nuestros días, aunque siempre existirá la polémica de si se podría haber mantenido mejor, la convesión en catedral tiene sus pros y sus contras, se ha perdido mucho con las construcciones cristianas, pero quizá si no se hubiera hecho se habría perdido por completo. Eso si en #Córdoba, se pueden ver las tres culturas la cristiana, musulmana y judía en muy pocas calles de distancia y eso es un lujo para la ciudad y un impulso para que se visite. Un artículo muy completo Rafa.

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