lunes, 17 de diciembre de 2012

Visitando Brighton

Nada hacía presagiar a comienzos del siglo XVIII que el pequeño pueblo costero de Brighton, situado en el condado de Sussex al sur de Inglaterra, llegaría a convertirse en el centro turístico que es hoy en día.

A medio camino entre la campiña inglesa de suaves colinas y la costa, Brighton goza de un clima envidiable comparado con el de otras zonas de Inglaterra por su situación. Quizás por ello, en el siglo XVIII, el entonces Príncipe de Gales, Jorge IV, lo eligió como su destino de ocio y reposo e impulsó la construcción de su paseo marítimo, hoy en día conocido como "Pier" y su palacio más emblemático y extravagante, el Royal Pavilion. Este palacio fue un capricho de Jorge IV que inspirado en sus viajes a la India y China quiso plasmar muchos de los elementos arquitectónicos y ornamentales de los palacios imperiales de Pekín o del Taj Mahal. El palacio y sus jardines ya no pertenecen a la corona sino a la ciudad y ambos se pueden visitar durante todo el año.

Royal Pavilion de Brighton



El "Gran Salón" del Royal Pavilion

El Royal Pavilion destaca por su color blanco y sus cúpulas al estilo las 1001 noches. En su interior podemos admirar una excelente colección de objetos decorativos del lejano oriente, lámparas, alfombras, cortinas, mesitas, jarrones y un sinfín de adornos adquiridos por Jorge IV para dotar al palacio del aire oriental que tanto le gustaba. La sala más espectacular es el "Gran Salón" cuidadosamente ornamentado con dragones chinos, papel pintado a mano y vistosas cortinas de seda azul. El techo de esta sala es una gran cúpula adornada con escamas de escayola que le hacen parecer aún más grande. El edificio es exótico y extravagante a la vez pero no hay nada parecido en Inglaterra y merece la pena la visita.


Jardines de Brighton
Por otra parte, el Pier de Brighton contrasta por su ambiente festivo. Aquí se concentran multitud de restaurantes, boleras, puestos de comida y es el centro social de Brighton. No obstante mide más de 500 metros de largo adentrándose en el mar. Un lugar para ver y ser visto, tomar el sol, hacerse una foto o comer el famoso "fish & chips" inglés - pescado blanco rebozado (normalmente bacalao) y frito con patatas-. Lo más típico es comerlo en un cucurucho de papel frente al mar en el mismo muelle. Además el Pier de Brighton cuenta con su propio parque de atracciones a orillas del mar - la noria es impresionante- y el Sea Life o acuario, uno de los más antiguos del mundo.

Brighton Pier

Otro de los placeres que depara Brighton para los amantes de las compras es su Barrio de los Artistas lleno de tiendas donde se puede encontrar de todo junto con galerías de arte de artistas locales, joyerías y tiendas de antigüedades, libros de segunda mano o ropa vintage que se concentran en tan sólo una milla cuadrada. Para los aficionados a la caza del chollo, cada domingo se monta un mercadillo al aire libre al lado de la estación de trenes en el que se puede adquirir un regalo de última hora o el preciado souvenir con el que volver a casa.

La oferta gastronómica de Brighton es muy amplia. Existen todo tipo de restaurantes en la ciudad; alta cocina europea, cocina hindú, tapas españolas, sushi, vegetariana, etc. No hay excusas para no comer bien en Brighton, sobre todo si no sois muy amigos de la gastronomía inglesa como yo.
Charles & Diana visitaron Brighton

Por mi parte disfruté muchísimo de la visita a esta ciudad hace casi 20 años durante una estancia de un mes para aprender inglés en una localidad cercana, Eastbourne, de la que guardo un entrañable recuerdo. Brighton es una ciudad que se encuentra a menos de una hora de Londres y muy bien comunicada por tren, autobús y aire (el aeropuerto de Gatwick está a media hora de distancia). Os recomiendo que nos os la perdáis.
Susana

5 comentarios :

  1. Tenía muchas ganas de leer tu artículo sobre Brighton, seguro que fue una experiencia interesante, en todos los aspectos, cuando estuviste por allí.
    No me importaría nada ir a visitar el Royal Pavilion con ese toque exótico y extravagante, como dices, en general me gusta ver estos sitios diferentes y originales.
    Que bonito el Brighton Pier, este tipo de muelles tienen mucho encanto y son lugares muy animados, con el aliciente de tener el mar alrededor.
    Muy chulo tu artículo, gracias, Susana, por contárnoslo y por el trabajo de escanear tus fotos.

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  2. Se nota que fue uno de esos viajes, en este caso de estudios, que marca de por vida, de esos que dan un empujón a tu mundo. Brighton parece un lugar de playa tranquilo con su paseo marítimo, de esos para retirarte una temporada y disfrutar de la vida, sin prisa. El Royal Pavilion tiene que ser alucinante. A ver si me llevas y recuerdas viejos tiempos. Gran artículo Susana.

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  3. Susana me ha sorprendido Brighton, es una ciudad como mucho encanto, tiene un palacio Royal Pavilion que es una maravilla,las fotos parecen tomadas en la India .
    La foto del muelle es muy chula, tienen que ser una gozada pasear por allí.
    Susana podiamos hacer una escapadita allí.














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  4. Qué lugar tan asombroso, no me imaginaba encontrar en Inglaterra un edificio como este. Me recuerda al Taj Mahal en pequeño, imagino que el interior tendrá una extravagante decoración acorde con el exterior. Me ha gustado Brighton, parece un lugar interesante donde hay mucho que ver.

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  5. Precioso tu artículo Susana. Ese tipo de viajes suelen dejar muy buenos recuerdos y por lo que nos dies así fue. Parece muy distinto a la imagen británica que tengo en mente, algo más gris. Desde luego el palacio es muy original y como dices parece salido de un cuento. Gracias por la propuesta.

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