viernes, 27 de enero de 2012

El Teatro Romano


Es por todos conocido que el Imperio Romano dejó un huella imborrable en la Península Ibérica, prueba de ello son las numerosas muestras de su arquitectura que han llegado hasta nuestros días (el acueducto de Segovia, el teatro y el anfiteatro de Mérida, las termas y el teatro de Zaragoza, el arco de Medinaceli o la muralla de Zamora) pero más importante aún ha sido su contribución social y sobre todo artística. 

Además de los citados monumentos arquitectónicos, el arte romano del teatro, heredado a su vez de los griegos, fue ampliamente desarrollado en la época de mayor esplendor del imperio. Las representaciones teatrales eran un acontecimiento extraordinario en la vida de las gentes que vivían en las provincias de Roma. Uno de los mayores autores romanos que destacó por sus comedias fue Plauto.

Plauto consagró gran parte de su vida al teatro, en concreto a la comedia, primero adaptando obras de los griegos aunque después escribió grandes obras llenas de humor y equívocos que hacían las delicias de los asistentes como Anfitrión o Aulularia (más conocida como la Comedia de la Olla).

En mi etapa estudiantil tuve la suerte de contar con dos grandes profesores de letras en el instituto que se preocuparon mucho de enseñarnos algo más que a declinar y traducir largos textos del griego o del latín al castellano. En aquella época tuve el privilegio de asistir 2 años consecutivos a varias representaciones teatrales clásicas en la ciudad romana de Segóbriga (Saelices, Cuenca) interpretadas por grupos universitarios de teatro españoles y europeos.



Así pues fue cómo, tras leer las comedias de Plauto durante el curso, pude tener la satisfacción de verlas representadas en un auténtico escenario romano, el teatro romano de Segóbriga, con una puesta en escena de lo más original y por supuesto, ya en castellano. 

Sobre Segóbriga, tengo que añadir que la visita a sus restos (aunque sea sin representación teatral de por medio) es más que recomendable ya que la villa ocupa gran parte del cerro en el que se asienta y conserva en bastante buen estado muchas de sus principales edificaciones (teatro, anfiteatro, las termas, parte de su muralla y el trazado de su foro). La ciudad fue celtíbera antes que romana y hacia el río Cigüela podemos ver los restos de una necrópolis anterior al asentamiento romano. El yacimiento cuenta además con un centro de interpretación/museo muy educativo donde de encuentran los restos de enseres hallados durante las excavaciones (vasijas, monedas, aperos agrícolas, joyas...).       http://www.segobrigavirtual.es/

El Festival Juvenil Europeo de Teatro Grecolatino de Segóbriga se lleva a cabo normalmente en primavera, hacia el mes de mayo, con gran afluencia de público estudiantil y suele estar muy animado. Es aconsejable hacer coincidir la visita con estas fechas para aprovechar y poder asistir a alguna de las representaciones teatrales en este lugar histórico.
Para completar la visita a este enclave manchego, podéis acercaros al Monasterio de Uclés, también conocido como el Escorial de la Mancha, situado a muy pocos kilómetros de aquí. Para los aficionados al cine español, sólo comentaros que varias escenas de la película Alatriste fueron rodadas en este edificio que destaca por la sobriedad de sus líneas y sus imponentes dimensiones que lo hacen visible incluso desde la autovía de Valencia. El monasterio, de estilo barroco, se puede visitar libremente así como la localidad de Uclés que cuenta con una bonita plaza empedrada, algunas casonas blasonadas y un arco de entrada justo enfrente de la Fuente de los Cinco Caños.

Ya sabéis que además del Festival de Teatro de Mérida tenéis otra cita a la que asistir en Segóbriga.
El teatro clásico como la arquitectura es otro tipo de arte que debemos preservar como legado de nuestros antepasados.

4 comentarios :

  1. Me ha encantado este artículo, no conocí Segóbriga en el instituto porque era de ciencias, quizá un error por mi parte, pero me llevaste después y me gustó muchísimo, está mejor conservado de lo que pensaba. Difundir estos lugares semi-desconocidos al gran público es buena tarea.Como muchas cosas de los griegos y romanos, el teatro ha llegado hasta nuestros días, y tiene que ser un lujazo verlo en un teatro de esa época. Gracias por mostrarnos este lugar.

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  2. Hola Susana , no conozco Segóbriga ni tampoco en Monasterio de Ucles, siempre cuando hemos pasado cerca de allí lo hemos comentado de conocerlo , pero ahora con tu artículo tengo más ganas de visitarlo lo tendré pendiente para la primavera y aprovechar para ver el teatro .Un beso Susana

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  3. Cuanto me alegro de poder leerte de nuevo Susana ,lo haces muy bien ,creo que ya te lo he dicho personalmente .Tengo muchas ganas de visitar el Monasterio de Uclés y Segóbriga . La verdad es que parece muy interesante poder disfrutar de estos restos arqueólogicos que nos dejaron los Romanos. Desconocía que se representan allí obras de teatro . Es un sitio poco conocido que merece la pena visitar .Un artículo muy interesante , gracias por tus recomendaciones intentare asistir esta primavera a alguna de estas representaciones .Un abrazo.

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  4. Como me gustan las piedras, los restos arqueológicos, he estado varias veces en Segóbriga, aunque no he asistido a ninguna representación teatral allí. Seguro que será interesante ver obras de aquella época en unos auténticos restos romanos.
    También el Monasterio de Uclés merece una parada y visita, y por la facilidad que ofrece su cercanía a esa autovía que nos acerca a múltiples destinos.
    Me ha gustado leerte, un beso.

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