lunes, 8 de junio de 2015

La Sé de Oporto

En la parte más alta de la ciudad de Oporto se edificó en el siglo XII la catedral de Oporto conocida como la Sé. Con el paso de los siglos esta construcción ha sufrido numerosas modificaciones por este motivo en ella encontramos varios estilos arquitectónicos; los cimientos y la fachada son románicos mientras que el claustro es gótico y en el resto predomina el estilo barroco como en su altar mayor.

Su ubicación es estratégica ya que desde aquí se dominan la ciudad y el río. La catedral con sus torres y almenas tiene aspecto de auténtica fortaleza.

Terreiro da Sé

Acceder a la explanada de la Catedral o Terreiro da Sé es muy sencillo. Se halla a escasos 200 metros de la conocida estación de tren de Sao Bento, se puede subir en funicular desde el barrio de la La Ribeira o  bien cruzando el Puente Luis I por su pasarela superior, sin embargo nosotros optamos por la más complicada: desde las escaleras que parten de uno de los pilares del Puente Luis I. La subida es agotadora pues el desnivel es de 70 metros y los escalones y rampas pueden pasarnos factura si ya llevamos días caminando.

Fachada principal

Mi aconsejo es que, si podéis, visitéis la catedral a primera hora de la mañana, nada más abrir y así disfrutaréis de la soledad del claustro y de la iglesia ya que poco a poco se va llenando de turistas y grupos de viajeros. Además el claustro cierra muy temprano. No está de más consultar previamente los horarios ya que difieren un poco de los de España. El acceso al templo es gratuito pero entrar al claustro cuesta 3 euros.

Pelourinho

El Terreiro da Sé es un excelente mirador hacia el Douro, las bodegas y la parte medieval de Oporto. En el centro de la plaza hay un rollo o picota llamado "pelourinho", donde se ajusticiaba a los criminales de la ciudad. 

Pero centrémonos en la Catedral. En uno de los laterales del edificio nos topamos con un bello nártex de estilo barroco diseñado por el arquitecto italiano Nicolás Nasoni que llevó a cabo varios trabajos importantes en la ciudad durante el s. XVIII. 

La fachada principal tiene dos torres decoradas con cúpulas barrocas y una hermosa balaustrada de piedra. Una vez dentro apreciamos la luz que entra a través del rosetón y las tres naves de bóveda de cañón que son los elementos que dotan de carácter románico al templo. El antiguo retablo también románico que adornaba el altar mayor fue sustituido por el actual de estilo barroco joanino en el s. XVIII. Las pinturas murales de la capilla mayor son obra del italiano Nasoni de nuevo. El resto de la iglesia carece de decoración a excepción de la Capilla del Santo Sacramento ricamente ornamentada con un descomunal altar de plata, obra maestra de la platería portuguesa que fue tapiado durante la ocupación de los franceses para evitar su saqueo.






Pasillo del claustro


Decoración del claustro superior
Dejamos a un lado la iglesia para salir al claustro del siglo XIV-XV. En un principio posiblemente el claustro estuviera proyectado en dos plantas cubiertas pero al final sólo quedó techada la planta inferior mientras que la superior es más o menos una especie de terraza. Ambos pisos están decorados con los típicos azulejos en blanco y azul que representan escenas religiosas de la vida de la Virgen y escenas clásicas de las metamorfosis de Ovidio. A la planta superior subimos por una escalera ornamentada tambien de Nasoni del siglo XVIII. La sala capitular destaca por la decoración de sus techos de madera con pinturas de Giovanni Battista Pichini de 1737, que representan catorce alegorías alrededor de San Miguel, Patrón Mayor del Cabildo.

 
Claustro

Desde el claustro entramos a la Casa do Cabildo, anexa a la catedral y donde se encuentra el tesoro. También encontramos una capilla de estilo gótico dedicada San Juan Evangelista del siglo XIV. Alberga el túmulo mortuorio de Joao Gordo de 1333, caballero de la Orden de Malta y colaborador de Dionisio I de Portugal con una estatua yaciente sobre un pasaje de la escena “Cena de Cristo”.

Sepulcro de Joao Gordo

Tras la visita al monumento se puede descender por unas callejas antiguas a la parte medieval de la ciudad.. Aquí os toparéis con gatos callejeros, ropa tendida al sol y altares con santos. Nos advirtieron que esta zona no resulta muy aconsejable de noche aunque de día tiene un encanto decadente muy particular y nosotros no tuvimos problema alguno. 
La catedral y el claustro de Oporto son monumento nacional y visitas imprescindibles en la ciudad de los vinos.

Susana

6 comentarios :

  1. Me encantó la Catedral d Oporto, es una pena que como la entrada al claustro no es gratuita mucha gente pase por alto su visita. A mi me pareció uno de los claustros mas diferentes que hemos visitado con la decoración de azulejos. Y las vistas desde allí son de las mejores de la ciudad.
    Nosotros hicimos el camino hacia el puente pero de bajada, de subida tiene que ser agotador! Una ciudad preciosa Oporto.

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    1. En nuestro caso cuando llegamos a la catedral el claustro ya estaba cerrado por eso volvimos de nuevo al día siguiente a primera hora. Lo vimos prácticamente en solitario. Llevas razón en que al no ser gratuito mucha gente decide no entrar pero de verdad que es precioso.
      No me hables de la subidita por la escalera bajo el puente que aún me duelen las pestañas!

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  2. Muy interesante tu artículo, Susana.
    Una catedral bastante diferente a las de nuestro país a pesar de la cercanía geográfica. Me ha gustado mucho el claustro y su decoración de azulejos. Sin duda, como nos comentas, una visita indispensable en Oporto.

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  3. Este monumento en #Oporto, en mi opinión en consonancia con el carácter propio de esta ciudad portuguesa. No es la caredral mas ezpectacular del mundo, pero eso si totalmente diferente a las de España. El claustro sorprendente y diferente, Los azulejos te dejan con la boca abierta y ya solo por eso merece la pena la visita. El lugar donde se encuentra es impresionante, con unas vistas de lujo. Verla a primera hora del día es un lujo que os tenéis que dar, ver solo la catedral bien merece madrugar. Gran artículo Susana de una seña de identidad de la ciudad, se ve desde muchísimos lugares decla ciudad, parace el faro de la misma.

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  4. Maravillosa y elegante catedral la de Oporto. Una verdadera belleza que sin duda vale la pena recorrer y admirar su claustro decorado con los típicos azulejos que me ha parecido muy originar.
    Una ciudad preciosa y con mucho para ver.

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  5. Muy interesante Oporto una ciudad desconocida para mi, y que merece sin ninguna duda visitarla.
    La catedral y su claustro todo una belleza , me ha llamado mucho la atención los azulejos muy original.

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