lunes, 22 de diciembre de 2014

Pueblos del Valle de Arán

Al pensar en arte románico nos imaginamos grandes templos castellanos construidos en el Camino de Santiago como San Martín de Tours en Frómista o la catedral de Zamora sin embargo, existe otro tipo de arte románico diferente, más intimista y desconocido pero de igual belleza en el remoto Valle de Arán, en el Pirineo de Lleida. Casi todos los pueblos del valle cuentan con magníficos ejemplos de construcciones románicas levantadas durante la Edad Media, con su interior decorado con preciosas pinturas murales, que componen un patrimonio monumental y artístico de primer orden.
Aprovechando nuestra estancia en el Parador de Viehla hemos conocido algunos de los pueblos que forman el valle y nos hemos dejado llevar por la belleza del románico que adorna sus parroquias, sin prisas, disfrutando de los paisajes que los altos campanarios con tejados de pizarra dibujan en el Pirineo.

Tredòs
Nuestra ruta recorriendo el valle comienza en la localidad de Tredòs, muy cercana a Baqueira hasta donde habíamos llegado para subir al Plá de Beret. A la vuelta nos detuvimos en este pequeño enclave aranés, salpicado de típicas casas de piedra y pizarra y surcado por el río Garona que desciende embravecido. La tarde presagiaba tormenta y el paseo fue corto. Aquí se encuentra la iglesia de Santa María de Cap d'Arán que en el siglo XIII fue un convento de la orden templaria. Aunque no pudimos ver su interior sabemos que sus pinturas murales (s. XI-XII) descubiertas a principios del s. XX fueron arrancadas y pueden contemplarse actualmente en el Museo The Cloisters de Nueva York. Cuenta con una pequeña cripta bajo el altar, una característica poco habitual en las iglesias de la zona.




Sant Andreu de Salardú

Talla del Cristo de Salardú
Siguiendo el curso del Garona llegamos a Salardú. En la oficina de turismo nos proporcionaron la información necesaria para organizar nuestra estancia en el valle y nos recomendaron algunas de las excursiones por la montaña que llevamos a cabo al día siguiente. En Salardú os recomiendo visitar la iglesia de Sant Andreu, una verdadera joya arquitectónica, nombrada Monumento histórico artístico en 1976. Al subir la escalinata de piedra que la precede nos recibe un sencillo jardín con una fuente. Posee una notable portada y una torre adosada levantada a posteriori posiblemente de carácter defensivo. A la derecha un arco y unas arquivoltas sostienen la estructura de la iglesia. El interior está decorado con pinturas murales del siglo XV que representan escenas bíblicas y en su altar mayor se puede admirar el Cristo de Salardú, una talla románica fechada en el siglo XII, impresionante.


Çò de Brastet
Esta localidad nos sirve de partida para acercarnos al pequeño pueblo de Unha, uno de los más bonitos de la zona. Su iglesia de Santa Eularia estaba cerrada pero disfrutamos de su emplazamiento en lo más alto del municipio, el pequeño camposanto y la decoración ajedrezada típica románica. Desde aquí se obtienen unas excelentes panorámicas de Salardú y del valle por lo que merece la pena acercarse hasta aquí. Justo enfrente está el Museu dera Nhèu (Museo de la Nieve) que expone la importancia de la nieve y las estaciones de esquí en esta comarca. A la salida del pueblo no os perdáis el Çò de Brastet,  una casona del XVI con torres defensivas y saeteras. La calle es tan estrecha que os puede pasar desapercibida.

Interior de Santa María de Arties

Nuestra siguiente parada nos lleva a Arties para visitar la iglesia de Santa María, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura románica aranesa, muy restaurada. Un vecino del pueblo se mostró encantado y orgulloso de poder enseñarnos esta maravilla de templo románico con su campanario de 5 pisos y sus tres naves, cuyas paredes están tan inclinadas que hubo que intervenir para que no se vinieran abajo. Gracias a esto se descubrieron en la cubierta y el altar las pinturas murales que hoy se exponen en el interior del templo. Sencillamente espectaculares, te dejan sin habla. Al igual que Sant Andreu de Salardú esta iglesia es Monumento histórico artístico desde los años 70. La población sufrió el año anterior fuertes inundaciones y su calle Mayor y uno de los puentes han tenido que ser reconstruidos pero Arties conserva todo el sabor y el encanto de pueblo pirenaico. A la salida del municipio se encuentra el Parador de Arties, un acogedor establecimiento que cuenta también con spa. Fue edificado sobre una antigua casa de carreteros de la que sólo se conserva la torre y una pequeña capilla. Una excelente opción para alojarse tanto en invierno por su cercanía a las estaciones de esquí como en verano para disfrutar de los paseos por la montaña y sus frescas noches. 

Parador de Arties

Detalle de la portada de Sant Pèir de Escunhau
Continuando el recorrido por el valle llegamos a la localidad de Escunhau, con su iglesia románica de Sant Pèir. De ella cabe destacar la portada ajedrezada con la figura tallada en piedra de un cristo en la cruz. En su parte delantera se sitúa el cementerio. Este pueblecito es casi una aldea, no llega al centenar de habitantes pero, sin duda, la iglesia y las casas blasonadas de estilo renacentista que lo forman le hacen un enclave muy particular dentro del valle.

Tor deth Generau Martinhon









Por fin, llegamos a Viehla, la localidad más importante del valle cuya población se ha incrementado notablemente. Vielha conserva un trazado urbano tradicional en torno al río Nere, donde encontraréis el barrio antiguo de Eth Cap dera Vila, allí se sitúan numerosos restaurantes y casas aranesas. Una de ellas es Tor deth Generau Martinhon, edificada en el s. XVI con carácter defensivo. Actualmente es la sede del Museu dera Vall d'Aran. La iglesia de San Miquèu estaba en obras y no pudimos acceder a ella pero conserva la bóveda de cañón, la pila bautismal y los restos del importante Cristo de Mijarán de la época románica. En su portada se representan escenas de la resurrección y la gloria mientras que el retablo del altar mayor es de estilo gótico.

Iglesia de Sant Andreu de Casau
  
Portada de Sant Andreu
Apenas un kilómetro separa el Parador de Vielha del núcleo de Casau. Al hallarse en una zona elevada esta población es una inmejorable atalaya desde la que podemos contemplar una excelente panorámica del valle de Arán. Os recomiendo subir hasta aquí. El entramado de calles medievales desemboca en una pequeña iglesia, la de Sant Andreu de Casau de origen románico. Un Cristo tallado en piedra adorna su portada pero la iglesia también ha ido incorporando elementos de otros estilos arquitectónicos a lo largo de los siglos como la torre del s. XVIII.



Iglesia de la Asunción de Sta. María de Bossòts
Detalle del ábside 
El río Garona pone rumbo a tierras galas y llegamos a Bossòts, a pocos kilómetros de la frontera, donde no debéis perderos la iglesia de la Asunción de María del s. XII, un ejemplo más del románico aranés. De planta basilical, el templo consta de dos portadas románicas con tímpanos y está rematado por tres ábsides de arcos lombardos con decoración ajedrezada apoyados sobre unas ménsulas que representan cabezas humanas. Posee una imponente torre campanario de las más bellas del valle. En el interior se hallan los restos de las pinturas murales que adornaban las tres naves así como la decoración de las columnas y capiteles. El núcleo urbano de Bossòts tiene mucha vida. Es un centro turístico y comercial para esquiadores y franceses que cruzan a España en busca de mejores precios en combustible, tabaco, alcohol y de la gastronomía española. La villa está rodeada por siete capillas y además es punto de partida de la carretera del Portilhon con su hermoso bosque de abetos. Para los amantes de los animales o los que viajen con niños, se ha puesto en marcha recientemente en Bossòts un parque de Fauna, llamado Aran Park donde se puede hacer un recorrido didáctico para contemplar varios animales en semilibertad.

Existen otras muchas poblaciones del valle como Vilamòs, Arròs, Gausac o Betren que también albergan muestras de la arquitectura románica pero que no tuve tiempo de visitar en este recorrido por uno de los valles más espectaculares y remotos de la geografía española.

Susana


4 comentarios :

  1. El Valle de Arán es conocido como un destino invernal, sin embargo, a mí particularmente me gusta cuando el color verde cubre el paisaje, la temperatura es agradable y se pueden realizar infinidad de excursiones. Todos los pueblos y sobre todo las iglesias románicas que describes son magníficas. La verdad es que en esta zona podemos encontrar bellos rincones con encanto y bien cuidados.
    Un abrazo y Feliz Navidad.

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  2. Un artículo muy completo, que me ha encantado leer. Tuve la oportunidad de visitar varias veces el Valle hace unos años, me encantó y me he dado cuenta que no lo vi todo. Ya tengo escusa de volver y visitar otra vez esta zona.
    Magníficas fotos.

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  3. Completísimo artículo, Susana, de una zona preciosa que conozco poco. Nuestra estancia en el Parador de Vielha fue simplemente de paso de camino a Andorra, y no nos dedicamos a recorrer los pueblos que mencionas. Desde luego tendré en cuenta tus recomendaciones cuando volvamos por el Valle de Arán.

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  4. Excelecente trabajo Susana, una gran guía para hacerse una idea de lo que ofrecen los pueblos del Valle de Arán. Están muy cuidados, con unas iglesias románicas de primer orden y en un enclave espectacular, que más se puede pedir, os animo a todos a que lo conozcáis, quedaréis encantados.

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