jueves, 10 de diciembre de 2020

Villa Romana del Casale, Sicilia



   Cerca de la localidad siciliana de Piazza Armerina, junto al río Gela, se encuentra la Villa Romana del Casale, Patrimonio Mundial de la UNESCO.


   Sus mosaicos están considerados entre los más grandes y mejor conservados de la época romana. Ocupan más de 3.500 metros cuadrados repartidos en 60 habitaciones y otras dependencias.


                

   Se cree que fue la lujosa mansión de Massimiano Erculeio, co-emperador de Diocleciano.  Aunque también hay teorías  que apuntan a un noble romano, de una poderosa familia terrateniente, que levantó su monumental residencia junto a sus tierras de cultivo.



    

   La suntuosa  vivienda  está construida sobre una serie de terrazas, y data de los siglos III y IV a. C.



                                      

   Los magníficos mosaicos, por su estilo y policromía, se piensa que pudieron ser obra de cualificados artesanos africanos. Las paredes y columnas estaban decoradas con yeso pintado.


   En el siglo XII la residencia desapareció, enterrada por un deslizamiento  tras un terremoto, por lo que quedó protegida durante siglos.






   El famoso arqueólogo, Paolo Orsi, comenzó las excavaciones a principios del siglo XX, descubriéndose años más tarde casi en su totalidad. 



          

   Desde los vestíbulos se  llega al peristilo, un enorme patio rodeado de columnas con una  fuente en el centro.  




   La Basílica, pavimentada en mármol, se utilizaba como salón para recepciones.



     

   El complejo contaba con baños termales. Además tenía el frigidarium (baños fríos) que era una sala con  cuatro columnas de granito con capiteles de estilo corintio.



   

   La mayor parte del recorrido se hace sobre unas pasarelas, así se pueden admirar y no dañar los suelos. En las composiciones se pueden ver carreras de cuadrigas en el Circo Máximo, escenas de caza, de danza, masajes,  juegos infantiles y representaciones  mitológicas.


   Las imágenes cotidianas reflejan el estilo de vida de la época. Los ropajes, peinados y objetos  nos indican sus hábitos y costumbres. En otras salas hay estampas alusivas al arte, la poesía y la música.


   Hay un enorme corredor con una gran escena de caza, en la que  a lo largo de 65 metros  se capturan  animales para luego transportarlos  al Coliseo de Roma.


   Impresiona la composición en la que está Ulises ofreciendo vino al Cíclope Polifemo. 



   

   Una de las más admiradas es la “Sala de las diez muchachas”. Es el famoso mosaico de las jóvenes en “bikini”  participando en competiciones deportivas con atuendos similares a los trajes de baño actuales.





  

   Por su esplendor y excepcionalidad,  la Villa Romana del Casale ha llegado a nuestros días para mostrarnos su gran valor histórico y artístico.

                                                                                                                                                Inma

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