jueves, 26 de septiembre de 2013

El Louvre, uno de los museos más importantes del mundo

No hace demasiado tiempo que andaba por París y reconozco que una de las experiencias más placenteras y gratificantes fue recorrer el museo del Louvre. Es uno de los museos más importantes y famosos del mundo. Su interior alberga colecciones de arte de un valor incalculable.

Museo del Louvre desde la Rue de Rivoli

Antes de acceder a su interior repaso un poco la historia de este lugar, cuyo origen fue un castillo medieval, para más tarde ser residencia de los reyes de Francia que lo convierte en un hermoso palacio renacentista. Con la construcción del Palacio de Versalles, el Louvre cae en desuso. Un gran incendio destruye el palacio de las Tullerías que estaba unido por aquel entonces al Louvre. Llego a ser tan grande el deterioro del edificio que incluso se pensó en el derribo. Tras la Revolución y con la llegada de Napoleón I el palacio se rehabilita, abriendo una pequeña parte al público como museo. El Louvre tal como lo vemos hoy en día, es fruto de numerosas ampliaciones, reformas y modificaciones que se llevaron a cabo durante siglos.

Pasaje Richelieu

Como iba con un grupo de alumnos de la Escuela de Pintura, teníamos hora concertada. Así que nos dirigimos hasta el patio de Napoleón donde se encuentra la polémica pirámide, entrada principal al museo. La pirámide está construida en acero y vidrio, rodeada de pequeños estanques. Aunque hay mucha gente que opina que desentona un poco. A mi me gusta y en mi opinión le da un toque de modernidad a un sitio lleno de historia. La pirámide no es la única entrada. El museo cuenta con más entrada repartidas por el edificio.

La pirámide, entrada principal al museo

Lo cierto es que las interminables colas que se forman en la entrada asustan un poco. Pero como teníamos cita, unos minutos de espera y accedemos al interior, no sin antes echar un vistazo a la pirámide invertida para acordarme de Dan Brown y su código da Vinci.
Una recomendación, no intentéis ver todo el museo en un día. El Louvre es enorme, resulta imposible recorrerlo en su totalidad, necesitaríamos varios días para disfrutar de todas sus salas. Así que dependiendo del tiempo que dispongamos y siempre con el plano en mano intentar ver todo lo que os interese. Sin plano me parece imposible orientarnos por sus interminables galerías. El Louvre cuenta con cuatro plantas donde encontraremos de todo, desde antigüedades egipcias, griegas, orientales o romanas, artes decorativas, esculturas y colecciones de pinturas que van desde la mitad del siglo XIII hasta la mitad del XIX.



Disfruté recorriendo las salas del museo rodeado de tanto arte, viendo las obras más significativas. Acompañado siempre por la gran cantidad de turistas deseosos de conocer los secretos del Louvre, llegue a la galería Denon donde se encuentra la enigmática obra de Leonardo da Vinci, la Gioconda, conocida como ¨la Mona Lisa¨. Es fácil saber donde se encuentra porque es la sala donde más gente hay. Todos quieren acercarse para inmortalizarla en una foto.
Abriéndome paso entre los curiosos que se amontonan en la sala, me voy acercando hasta estar frente a la sonrisa más buscada del museo. Sin duda, esta obra pictórica es la pintura más conocida del mundo. Un grueso cristal protege la misteriosa sonrisa que ha intrigado a millones de personas.



Continuo con mi peregrinar por salas menos concurridas, pero no menos interesantes hasta que llego el momento de la despedida. Con muy buen sabor de boca y con la promesa de volver.



                                                                                                                                                           Rafa

5 comentarios :

  1. obviamente la pinacoteca es excelente, y el edificio en si, es otra obra de arte, en sintesis que no te cansas de caminarlo, y que es un placer indescriptible

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  2. Indispensable visita cuando se está en París, uno de los museos más conocidos de esta emblemática ciudad.
    Coincido contigo, a mí sí me gusta la pirámide de cristal añadida en la entrada.
    Un magnífico museo para tomarlo con calma y disfrutar de él, aunque sea complicado por la cantidad de personas que siempre hay. Gran artículo, Rafa.

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  3. El año que viene Paris no se me escapa, ya va siendo hora y si ademas Rafa nos pones lo dientes largos con este buen artículo del Louvre no me quedan excusas para visitar la capital gala. Reservaremos un día para visitar tan emblemático lugar. A mí la pirámide me mola, le da un toque moderno al conjunto, no desentona, aporta.

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  4. Imposible verlo todo en un día y a veces resulta agobiante de la gente que hay sobre todo en la sala de La Gioconda. Una vez dentro te das cuenta que hay otras salas menos concurridas como la de las Antigüedades egipcias y griegas que se pueden recorrer con calma y prácticamente solos. Una autentica maravilla.

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  5. Tiene que ser impresionante estar en un lugar con tal concentración de arte. Me han dicho que tiene algo más de 14 kms. de galerías por lo que recorrerlo en su totalidad de una vez resulta tarea imposible pero cómo no entrar - a pesar de las colas - para recorrer al menos las salas de pintura italiana. Creo el Louvre junto con nuestro Museo del Prado son 2 de las mejores pinacotecas del mundo. Un magnífico trabajo, Rafa.

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