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jueves, 25 de junio de 2026

Parador de Benavente “Rey Fernando II de León”

 


   En la provincia de Zamora, el Parador de Benavente está ubicado en lo que fue el Castillo de La Mota del siglo XII



   Cuando la ciudad estuvo bajo el señorío de los Pimentel, Condes de Benavente, el castillo se convirtió en su residencia y contaba con tres recintos amurallados.

   Este castillo-palacio fue expoliado e incendiado por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia.



   De la época sólo queda La Torre del Caracol. La bonita torre es del siglo XVI, tiene planta cuadrada, y mezcla de estilo gótico y renacentista. Su gran interior está decorado con tapices y un espléndido artesonado mudéjar.



   Dicha techumbre cubría el presbiterio del Santuario de Nuestra Señora del Valle, aunque hoy sólo quedan los restos, nos acercamos a verlo porque nos pareció interesante.




   En la pequeña localidad de San Román del Valle había un antiguo convento franciscano que creció junto a la ermita de la Virgen del Valle. Tenía el fin de atender a los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela.



   Juan Alonso Pimentel, primer Conde de Benavente, encargó sustituir la pequeña ermita por una gran iglesia gótica cubriendo el presbiterio con un importante artesonado. Tras su recuperación y restauración se instaló en el techo del salón de la Torre del Caracol en el Parador, quedando un conjunto realmente espectacular.










   En el Parador, recientemente renovado, las habitaciones superiores tienen salida directa al jardín y piscina, son amplias, cómodas y agradables. Los cuartos de baño, muy prácticos,  tienen ducha y bañera y han quedado muy bonitos con el tipo de azulejos escogidos.








   A destacar en el Parador la buena atención y amabilidad de todo el personal, recepción, restaurante y cafetería.







 


   Dando un paseo desde el Parador nos podemos acercar a ver la Iglesia de San Juan del Mercado, sus tres portadas están bellamente decoradas.

   Y a Santa María del Azogue con su gran torre campanario, cinco ábsides y dos portadas románicas. Uno de los mejores ejemplos del románico de la región.



                                                                                                                                                  Inma

sábado, 1 de marzo de 2025

Moguer, el Monasterio de Santa Clara – Huelva

 


   El Monasterio de Santa Clara se fundó alrededor de 1337 por Alonso Jofre Tenorio, primer señor de Moguer y Almirante Mayor de Castilla.




   En esta emblemática abadía fue donde se preparó el primer viaje de Cristóbal Colón y el descubrimiento de América.

   Su abadesa Inés Enríquez era tía del rey Fernando el Católico, por lo que pudo influir y apoyar en la corte el viaje de Colón.



   La iglesia de estilo gótico-mudéjar es de tres naves, se conserva la maravillosa sillería nazarí única en su estilo. La familia Portocarrero enriqueció con donaciones el patrimonio económico del monasterio, lo que hizo que se convirtiera en un importante centro de poder en el que profesaron mujeres de los más conocidos linajes de Castilla.



   En el templo destacan los nueve sepulcros del siglo XVI, labrados en mármol, de los Portocarrero, que convirtieron la iglesia conventual en panteón familiar.



   El fantástico Claustro de las Madres, con su arquería baja, forma parte del claustro más antiguo de Andalucía.



   La capilla “de profundis” fue el antiguo mausoleo de las clarisas, en ella se conserva un artesonado mudéjar del siglo XVI.



   En la antigua cocina del monasterio podremos ver una enorme chimenea.



   A la vuelta del intrépido viaje, Cristóbal Colón y el resto de la tripulación, en su mayoría personas de Moguer y Palos de la Frontera, pasaron su primera noche en tierra dentro de la iglesia del convento para cumplir el voto realizado en alta mar durante una tempestad, que estuvo a punto de hundir la Carabela La Niña a la altura de las Azores.







   Otro lugar imprescindible para visitar en Moguer es la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez.





   El museo se abrió al público después de la muerte del ganador del Premio Nobel de Literatura.



   El matrimonio donó su casa, la magnífica biblioteca, muebles y objetos personales para crear el museo. 

   Resulta una visita muy interesante en la que se pueden conocer detalles de la vida y la obra del gran poeta Juan Ramón Jiménez y su esposa Zenobia Camprubí.



   En una vitrina veremos la primera edición de “Platero y yo”, así como el telegrama original donde se le comunica la concesión del Premio Nobel.




                                                                                                                                          Inma

lunes, 29 de abril de 2024

El Parador de Toledo “Conde de Orgaz”

 


   Toledo, ciudad Patrimonio de la Humanidad, es conocida como la “ciudad imperial” por haber sido la sede de la corte del rey Carlos I.

   En el Cerro del Emperador, a 4 kilómetros del centro histórico, el Parador está ubicado en un privilegiado paraje.



   Según la Oficina de Congresos de Japón, en enero del 2022, Toledo recibió el premio por tener la “Panorámica nocturna más bonita del Mundo”






   El edificio es de estilo toledano y nada más pasar sus puertas el homenaje dedicado al Greco es patente. “De la misma manera que Tiziano es inseparable de Venecia, Rubens de Amberes, Velázquez de Madrid o Rembrandt de Ámsterdam, el Greco y Toledo son una sola cosa” Richard Kagan (Johns Hopkins University)



   Desde la terraza de la cafetería, restaurante y desde algunas de sus habitaciones, las vistas hacia “la ciudad de las tres culturas” son inigualables.

   Los meandros del río Tajo rodeando la localidad le dan aún mucho más encanto a lo que se divisa desde aquí.



   Con un ambiente acogedor el Parador tiene una gran piscina, y una cuidada decoración con vigas de madera y bonitos detalles.










   Las cómodas habitaciones, su completo desayuno, y su gran restaurante hacen de la estancia en el Parador algo realmente único.








   Toledo tiene muchísimas cosas para conocer, por supuesto destaca su catedral.

   Pero los dos lugares que más me gustan y siempre que voy visito es el cautivador Monasterio de San Juan de los Reyes, y la antigua Sinagoga Santa María la Blanca.



   El Monasterio de San Juan de los Reyes fue mandado construir por los Reyes Católicos.

   Es de estilo gótico flamígero llegado de Flandes y de estilo mudéjar desarrollado en Castilla.



   El lugar iba a ser destinado para las tumbas de los Reyes Católicos, aunque finalmente fueron enterrados en la ciudad de Granada. 

En su decoración veremos el escudo de España con el águila de San Juan Evangelista y dos leones símbolo de la realeza, junto al león y al castillo representando el reino de Castilla, las barras del reino de Aragón y las águilas coronadas del reino de Sicilia, en la parte baja los emblemas del Yugo y las Flechas caracterizando  a los reyes Isabel y Fernando.



   El claustro bajo tiene bóvedas de crucería y está adornado con figuras de santos, motivos vegetales y animales como aves y dragones. Al piso alto del claustro se accede por una escalera renacentista diseñada por Covarrubias.








 


   Construida en el antiguo barrio judío se encuentra la Sinagoga Santa María la Blanca. Tiene un sencillo exterior y un espectacular interior. 

Las paredes blancas y lisas están hechas de ladrillo, los pilares también de ladrillo están recubiertos con cemento y cal, los capiteles tienen adornos de piñas y los frisos motivos geométricos.



                                                                                                                                                Inma

lunes, 12 de febrero de 2024

Parador de León, Hostal de San Marcos

 


   El Hostal de San Marcos en León está considerado, junto al Hostal de Los Reyes Católicos de Santiago de Compostela, el buque insignia de la Red de Paradores.



   En el siglo XII la princesa Doña Sancha, hermana del rey Alfonso VII, cedió estas tierras para que se construyera una hospedería y un hospital para atender a los peregrinos que se dirigían a Santiago. En la ruta del Camino Francés, León es parada obligatoria.



   En el mismo lugar, el rey Fernando El Católico mandó que se levantara un gran edificio para albergar la sede de la Orden Militar de Santiago.

   El actual Parador fue hospital y convento de la Orden de Santiago, tras la Desamortización de Mendizábal los frailes tuvieron que abandonarlo. Quedó desatendido y se fue deteriorando, aun así, se utilizó como Instituto, escuela de veterinaria, colegio de misioneros, cárcel, caballerizas militares, y campo de concentración durante la Guerra Civil española.



   Fue inaugurado como Parador en 1965, está situado junto al río Bernesga y tiene una imponente fachada plateresca con gran riqueza escultórica.



   

   En los grandes medallones hay representaciones de monarcas, guerreros y personajes bíblicos.



   El emblemático edificio se ha restaurado y rehabilitado en el año 2020 después de tres años de reforma.



   Tenía muchas ganas de volver a este Parador para ver su nuevo aspecto, en mi opinión ha quedado fantástico, más amplio, luminoso y acogedor.



   En el interior destaca su espectacular claustro y galerías con bóvedas de crucería.










   El salón con la amplia escalera está decorado con tallas y pintura religiosa, arcones, espejos y tapices.





   La biblioteca tiene vistas a la iglesia, y desde aquí se puede entrar a ver la preciosa sillería del coro del templo, que está tallada en madera de nogal.









   Es un Parador museo ya que contiene innumerables obras de arte, como el altar de piedra “El Nacimiento de Cristo” de Juan de Juni, así como un artesonado mudéjar en la Sala Capitular realizado en el siglo XVI en madera de alerce. Se han colocado mesas de espejo para poder ver el techo con más detalle.









   En las habitaciones, muy bonitas y cómodas, se han aprovechado las antiguas puertas y son ahora los cabeceros de las camas. El cuarto de baño es grande y funcional.









   Cuenta con un restaurante con deliciosos platos y cuidada presentación.






   En lo que fue el antiguo segundo claustro del edificio se sitúa la nueva cafetería, sobre ella se ha colocado en el techo la obra restaurada de Lucio Muñoz. Es un mural de más de 12 metros, una creación contemporánea pintada con oleo y temple.







   Se exhiben piezas de mobiliario recuperado y una colección de retratos, bodegones y acuarelas de artistas actuales.



   La atención de todo el personal que trabaja en él es muy profesional. Poder alojarse en el Parador es un lujo, pasear por el maravilloso claustro es muy relajante, recorrer sus pasillos y salas contemplando todas las obras de arte que se exponen resulta muy interesante, y disfrutar de sus imponentes rincones es una magnifica experiencia.

 


   El singular edificio histórico ha recibido varios merecidos premios por su diseño, y por su armonioso contraste entre lo histórico y lo contemporáneo.



                                                                                                                                             Inma

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